La última etapa de Sergio Romero como arquero profesional estuvo marcada por Racing, Boca y Argentinos. “ La única espina que me quedó fue justo después de mi paso por Argentinos Juniors. Yo entendía que se podía abrir una ventana para volver y ser segundo arquero, porque ya se sabía que Gabriel Arias no iba a continuar en el club a fin de año. Dije: ‘Acá puede estar la oportunidad de entrar, ayudar a Facundo Cambeses y después retirarme en el club’. Esperé un montón ese llamado, pero lamentablemente no se dio”, sostuvo Chiquito sobre su paso efímero por Paternal, donde apenas jugó 4 partidos.
Su amor por Racing
“Todo el mundo sabe lo que siento por Racing. Incluso el hincha de Boca hasta el día de hoy me lo reconoce y me dice: ‘Fuiste el único tipo que se sentó en una conferencia de prensa y dijo cuatro veces que era hincha de Racing’. Eso no lo hizo nadie más”, siguió contando antes de recordar por qué se fue a Boca cuando estaba trabajando en Avellaneda.
“En ese momento yo estaba operado de la rodilla y haciendo la recuperación con los kinesiólogos en la AFA. Pero no podía hacer trabajos de campo como arquero ahí por un tema del seguro. Entonces hablé con Capria para pedirle a Racing únicamente un pedazo de pasto en el Predio Tita para moverme. Le dije: ‘Tengo todo, no necesito pelotas, conos ni vallas, solo un pedazo de césped”. Me llamaron para decirme que Víctor Blanco había dado el OK. Entrené unos días con la gente del predio, pero nunca tuve contacto con la dirigencia. No puse a Boca por sobre Racing. Yo necesitaba volver a atajar y en el club no había lugar”, dejo en claro el ex arquero, quien sigue yendo al Cilindro a ver a la Academia.









