La crisis futbolística que golpeó a Independiente en los últimos años no puede comprenderse ni escindirse de la profunda inestabilidad económica que afecta al club. El impacto de los problemas financieros repercutió de forma directa en lo que sucede en el campo de juego. El balance general del período entre el 1° de julio de 2025 y el 30 de junio del corriente 2026, presentado de forma oficial esta semana, arrojó un pasivo de 34.742.454 dólares, contemplando un tipo de cambio de 1.500 pesos por dólar. Los números confirmaron un aumento de u$s 989.610 en la totalidad de la deuda que arrastra la institución. Una deuda que en 2008, durante la gestión de Comparada, era de más de 29.000.000 de dólares y que llegó a su punto máximo en 2013, durante la gestión de Javier Cantero, cuando el pasivo escaló hasta u$s 73.000.000.
El año en el que Independiente consiguió mayor estabilidad fue en 2019, durante la gestión de Moyano, cuando la deuda bajó a 26.600.000 dólares luego de vender a algunas de las figuras que tuvo el Rojo cuando ganó la Sudamericana de 2017: Barco en 15.000.000 de dólares a Atlanta United, Meza en 18.000.000 a Monterrey y Tagliafico en 4.7000.000 al Ajax. Pero luego de comprar a Gaibor y Silvio Romero por 4.500.000 cada uno, Cecilio Domínguez en 6.000.000 y Brian Menéndez en 3.5000.000, las cuentas volvieron a desequilibrarse. Moyano dejó el club con un pasivo de 35.000.000 que la dirigencia actual logró reducir a 27.000.000 en 2024, con una colecta de Maratea de por medio, pero que luego se disparó nuevamente tras malas contrataciones.
La deuda y su repercusión en el aspecto deportivo
Los resultados están a la vista. El Rojo lleva 24 años sin salir campeón a nivel local. El último título doméstico fue el Apertura 2002, lo que incrementa la impaciencia con los entrenadores y atenta contra los proyectos. Independiente tuvo 12 técnicos en los últimos cinco años: Falcioni, Eduardo Domínguez, Stillitano, Zielinski, Tevez, Vaccari, Quuinteros y Viera, además de los interinatos de Graf y Serrizuela, el Pedro Monzón, Hugo Tocalli y Matheu.
Desde su última consagración, el Rojo apenas llegó a dos semifinales: contra Colón en la Copa de la Liga 2021 y ante Huracán en el Apertura 2025. En las últimas dos décadas clasificó sólo dos veces a la Libertadores, por ser campeón de las Sudamericanas 2010 y 2017. Al club le costó mantener sus planteles por las deudas, algo que ya sufrió Viera con las partidas de Ávalos, Lomónaco y Maxi Gutiérrez. Los números rojos de los balances se trasladan a la cancha.














