Qué pasa con Aníbal Moreno: por qué se demorará su vuelta y cómo es el tratamiento de una lesión incómoda :: Olé

Qué pasa con Aníbal Moreno: por qué se demorará su vuelta y cómo es el tratamiento de una lesión incómoda :: Olé


La latente probabilidad de que Leo Ponzio repita formación por cuarto partido consecutivo tiene una interpretación positiva, que es que River logró afianzar una alineación titular que seguiría en acción frente a Huracán. Sin embargo, en paralelo, hay una segunda lectura menos optimista.

Porque Aníbal Moreno continúa marginado por una patología que arrastra desde el debut del deté -la sufrió en la previa del 3-2 ante Banfield, tras la eliminación ante Independiente Santa Fe- y por la que no recibirá el alta clínica a corto plazo. Lo que acota las variantes de Ponzio para el rol de pivote a tres jugadores: Fausto Vera, titular hasta acá, Mauro Arambarri -ocupó esa posición en España- y Lucas Silva.

Moreno padece lo que en términos médicos se define como una protusión discal. Esto ocurre cuando -producto de un esfuerzo- el núcleo del disco intervertebral (en este caso, entre la última vértebra lumbar y el sacro) se deforma y extiende más allá del límite del hueso, sin llegar a romper el anillo fibroso aunque sí causando mucho dolor. Especialmente en la etapa inicial, la más intensa, que es la que está atravesando el volante central.

Aníbal, trabajando en el gym. Prensa River.

Precisamente por la instancia que está transitando Moreno es que su regreso a las canchas no se presume inmediato. En este caso no se trata de una lesión con un tratamiento específico que permite calcular los tiempos de progreso o cicatrización, sino de una afección que obliga a Aníbal a realizar trabajos de kinesiología complementados por ejercicios específicos en el gimnasio.

Una vez que esta fase esté superada, Aníbal volverá a hacer tareas de campo, con el monitoreo constante de los médicos, que irán analizando el cuadro del volante que disputó 31 partidos en River desde su llegada en verano procedente de Palmeiras.

El cambio postural que se requiere para que la protusión vaya quedando atrás demanda, entonces, un proceso cuyo final es incierto pues depende de cada paciente. Es por eso que -a menos que se produzca un cambio rotundo en su situación- difícilmente el #6 retorne a las canchas durante septiembre o la primera mitad de octubre.

El objetivo de volver en la recta final del torneo

Aníbal Moreno. Prensa River.Aníbal Moreno. Prensa River.

En cualquier caso, un panorama optimista en torno a su progreso personal lo podría tener jugando para las instancias finales de la fase regular del Clausura. Aunque, lo dicho, sin certezas: la problemática es un tanto más compleja que un desgarro o una lesión articular leve. Difícilmente sea apurado para un regreso, dado el contexto. Moreno tendrá que seguir las pautas fijadas por el cuerpo médico. E ir literalmente paso a paso.