En un partido condicionado por el viento, Tristán Suárez y Atlanta empataron y la cima quedó al rojo vivo :: Olé

En un partido condicionado por el viento, Tristán Suárez y Atlanta empataron y la cima quedó al rojo vivo :: Olé


Lo que el viento se llevó… fueron los goles. En una tarde marcada por las ráfagas que cruzaron la cancha de un lado a otro y condicionaron el vuelo de la pelota, Tristán Suárez y Atlanta regalaron intenciones, pierna fuerte y situaciones claras, pero el marcador no se movió del cero por la fecha 30 de la Primera Nacional.

El 0-0 final dejó sensaciones muy dispares en ambos bandos. Para el local significó un sabor amargo por el desgaste realizado y por la creciente impaciencia de su gente, mientras que para los de Villa Crespo representó un punto sumamente valioso tras resistir los momentos más complejos de la tarde con temple y orden defensivo.

Tristán Suárez fue superior pero no pudo convertir. (Foto: Prensa Atlanta)

Las manos de Rago salvaron a Atlanta

Durante la primera mitad, el conjunto de José María Martínez intentó asumir el protagonismo a través de la posesión del balón y la conducción de Diego Becker en tres cuartos de cancha. Pese a esa insistencia territorial, cada aproximación del Lechero chocó de frente contra la enorme figura de Francisco Rago.

El uno bohemio se transformó en la gran explicación del empate al desactivar los aislados embates del local en los primeros 45 minutos. Del lado visitante, el libreto consistió en resistir ordenado y buscar réplicas rápidas, aunque careció de profundidad para inquietar al arquero Nicolás Bigo antes del descanso.

Un complemento a puro golpe por golpe

La segunda mitad arrancó con un vértigo electrizante. Atlanta salió con otra postura y generó las más nítidas: primero avisó con un intento de Alejandro Quintana y, al minuto siguiente, Federico Álvarez tuvo la más clara del partido: luego de un rebote, quedó con el arco a su merced y reventó la pelota contra el palo. Increíble.

La respuesta del puntero llegó de inmediato a través de un mano a mano que Becker no logró capitalizar ante el achique de Rago. Con el correr de los minutos, el local volvió a volcarse al ataque e incluso un cabezazo de Mauricio Guzmán terminó adentro de los tres palos, pero fue anulado por posición adelantada.

El Lechero sigue líder en soledad de la Zona B. (Foto: Prensa Atlanta)El Lechero sigue líder en soledad de la Zona B. (Foto: Prensa Atlanta)

El fastidio fue notorio en Ezeiza: sobre el final bajó desde la tribuna el famoso “Movete, Suárez, movete…”. Si bien el equipo de Martínez se sostiene como único líder de la Zona B, el margen de error se achicó al límite: lo que antes era una cómoda ventaja con respecto a sus perseguidores, tras tres empates consecutivos sin goles se redujo a apenas una unidad por sobre Temperley y Gimnasia (J).

Por su parte, el elenco conducido por Cristian Pellerano hizo un negocio redondo, sobre todo teniendo en cuenta que el Lechero arrastraba una sólida racha de cinco victorias al hilo en condición de local. Ahora, el Bohemio consolida su ilusión de luchar hasta el final por el ascenso: está a cinco unidades de la cima y sigue firme en el lote de arriba.