Su nueva salida de Núñez dejará, como ocurrió en las anteriores ocasiones, un vacío grande y difícil de poder llenar por su notable experiencia. Con más de 25 años dedicados al club como director técnico en diferentes categorías, trayectoria que abarca tres etapas, y responsable de acercar a Núñez a grandes talentos que dejaron su huella en la historia grande de la institución, Gabriel Rodríguez tomó la decisión de no continuar siendo el coordinador general del fútbol formativo de River.
A fines de 2024, como parte de la reestructuración que encabezó en su vuelta al club, fue Marcelo Gallardo quien decidió volver a colocar en el cargo al hombre que lo fichó en el club a los 12 años, edad de Pre-Novena, cuando fue a probarse con su papá Máximo a las antiguas canchas auxiliares del estadio Monumental.
Responsable de consolidar al club como una potencia en formación juvenil, a sus 66 años, por una decisión de vida ante el enorme desgaste diario, eligió ponerle punto final a esta etapa y, según pudo averiguar Olé, este martes ya comenzó a despedirse de algunos empleados del club, aunque existe la posibilidad de que siga algunos días más en funciones para organizar la transición.
Además del Muñeco, Pablo Aimar, Javier Saviola, Enzo Fernández, Exequiel Palacios y Julián Álvarez son algunos de los talentos que surgieron bajo su supervisión, reflejando su impacto en el éxito deportivo del club de Núñez y siendo así uno de los formadores más importantes y emblemáticos de la historia de River.
De la mano de Pedernera…
Desde sus inicios en 1981 junto a Adolfo Pedernera, quien le dio la oportunidad en las Juveniles tras verlo dirigir en el baby de la Sociedad de Fomento Lourdes, Rodríguez fue desempeñando roles clave , incluso dirigiendo interinamente al plantel profesional en 2008 durante cinco partidos (un año después debió dejar el club cuando asumió Daniel Passarella).
GR comenzó en el CARP con las categorías 1969 hasta la 1973. Compartió el día a día con apellidos ilustres como Astrada, Lavallén y Luigi Villalba, tuvo el honor de trabajar con Amadeo Carrizo y con el paso de los años hizo su mejor descubrimiento, sin imaginarse que aquel chico al que conoció gracias a un amigo que tenía una carnicería se convertiría en Napoleón.
El sello del paladar riverplatense
Su regreso al club en 2014, tras la llegada de Rodolfo D’Onofrio a la presidencia, marcó el comienzo de una tercera etapa que pudo haberse interrumpido a mediados de 2024, cuando pidió la desvinculación a su cargo de coordinador de fútbol infantil -en buenos términos- también por temas personales. Sin embargo, Jorge Brito, presidente en aquel entonces, junto a Matías Patanian y Enzo Francescoli lo convencieron de que continuara en el cargo.
Crespo, Lombardi, Mariano Juan, Gabriel Pereyra, D’ Alessandro, los mellizos Funes Mori, Lamela, Lanzini, Pezzella, Kranevitter, Mammana, Batalla y Montiel también son frutos de su trabajo, siempre con una línea clara a la hora de la búsqueda y la formación: jugadores hábiles, técnicos, de buen trato de balón y, lo más importante, sin perder la identidad futbolística de River.











