La Selección Argentina venció 2-1 a Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta y se clasificó a la final del Mundial 2026. Cómo es el impactante estadio que tiene capacidad para 71.000 espectadores, un particular techo retráctil y una pantalla circular de 360 grados.
Ubicado en el centro de Atlanta, en el estado de Georgia, el estadio fue inaugurado en agosto de 2017 como reemplazo del antiguo Georgia Dome. Su construcción tuvo un costo estimado de alrededor de 1.600 millones de dólares y dio lugar a uno de los proyectos deportivos más ambiciosos de Estados Unidos.
Habitualmente, el Mercedes-Benz Stadium es la casa de los Atlanta Falcons, equipo de la NFL, y del Atlanta United, de la Major League Soccer.
El elemento más reconocible de su diseño es el techo retráctil, compuesto por ocho grandes paneles móviles conocidos como “pétalos”.
Aunque al abrirse parecen girar, los paneles se desplazan de manera simultánea sobre 16 rieles lineales. La apertura completa demora aproximadamente ocho minutos y el cierre, unos siete.
El movimiento de los pétalos produce un efecto visual similar al diafragma de una cámara fotográfica y permite abrir o cerrar la cubierta de acuerdo con las condiciones climáticas y las necesidades de cada evento.
Otro de los grandes atractivos del recinto es una pantalla LED circular de 360 grados, conocida como Halo Board, que se encuentra suspendida debajo de la estructura del techo.
La pantalla rodea el interior del estadio y permite observar imágenes, repeticiones y datos del partido desde distintos sectores de las tribunas. Fue presentada como la primera pantalla de este tipo instalada en un estadio.
Por su tamaño y su formato continuo, es uno de los componentes tecnológicos más llamativos del Mercedes-Benz Stadium.
Además de sus avances tecnológicos, el estadio fue concebido con criterios de eficiencia energética y construcción sostenible.
En 2017 se convirtió en el primer estadio deportivo profesional de Estados Unidos en obtener la certificación LEED Platinum, el máximo nivel dentro de este sistema de evaluación ambiental de edificios.
De acuerdo con la información difundida por el propio estadio, su diseño permite ahorrar aproximadamente un 29% de energía en comparación con un estadio convencional.
El complejo también cuenta con más de 4.000 paneles solares distribuidos en el campus, capaces de generar alrededor de 1,6 millones de kilovatios hora de energía renovable por año.
Con su techo de ocho pétalos, su pantalla circular y su perfil sustentable, el estadio donde Argentina venció a Inglaterra y avanzó a la final es una de las obras de arquitectura moderna más reconocibles entre las sedes del Mundial 2026.









