La final del legado: Messi frente a la generación que inspiró en el Barcelona :: Olé

La final del legado: Messi frente a la generación que inspiró en el Barcelona :: Olé


El domingo, en Nueva York, no sólo estará en juego la Copa del Mundo. La final también enfrentará al maestro de 39 años contra sus jóvenes discípulos. Lionel Messi irá por un nuevo título con la Selección frente a una España integrada por futbolistas que crecieron admirándolo, copiando sus gambetas, festejando sus goles con la camiseta del Barcelona y soñando con algún día compartir una cancha con él. El destino les cumplió el deseo. Sólo que no será como lo imaginaron de chicos. Será con el máximo trofeo en juego.

La imagen que mejor representa esa historia tiene nombre y apellido: Lamine Yama l. El heredero de la camiseta número 10 del Barcelona. El chico que juega por la derecha, encara, desequilibra y al que en Cataluña señalan como el sucesor natural de Messi. Durante estos tres años de su carrera la comparación fue inevitable. El domingo, por primera vez, dejará de parecerse a Leo para intentar derrotarlo.

Lamine ya ganó dos ligas en el Barcelona y es el heredero de la 10.

Pero Lamine es apenas la punta del iceberg. Del otro lado de Messi habrá otros siete futbolistas con pasado o presente en el Barcelona: Pau Cubarsí, Gavi, Pedri, Ferran Torres, Dani Olmo, Eric García y Joan García. Todos tienen una historia distinta con el capitán argentino. Algunos fueron sus compañeros. Otros apenas alcanzaron a sacarse una foto. Los más chicos lo veían entrenarse en la Ciudad Deportiva Joan Gamper mientras daban sus primeros pasos en La Masia. Todos, sin excepción, crecieron con el mismo ídolo.

Messi bañó a Lamine para una campaña de Unicef. El destinoMessi bañó a Lamine para una campaña de Unicef. El destino

Cubarsí, Gavi, Eric y el propio Yamal prácticamente hicieron toda su formación mientras Messi seguía dominando el fútbol mundial con la camiseta blaugrana. Llegaban cada mañana a la Ciudad Deportiva y, del otro lado, estaba Leo. Lo cruzaban por los pasillos, lo observaban entrenarse y trataban de absorber, aunque fuera desde lejos, algo de esa magia que parecía imposible de repetir. Para ellos no era solamente la gran estrella del Barcelona. Era el jugador que les demostraba todos los fines de semana hasta dónde podía llegar un futbolista formado en ese club.

Gavi con Messi en la MasiaGavi con Messi en la Masia

Pedri pertenece a otra historia. Cuando llegó desde Las Palmas alcanzó a compartir vestuario con Messi y juntos conquistaron la Copa del Rey de 2021, el último título que Leo levantó con la camiseta del Barcelona. Ferran Torres no llegó a compartir cancha oficialmente con él, pero sí momentos fuera del fútbol, incluso unas vacaciones en Ibiza junto a Luis Suárez. Joan García todavía conserva una fotografía con Messi que resume la admiración de cualquier chico culé. Y Dani Olmo, pese a haber dejado La Masia siendo muy joven para continuar su carrera en Croacia, nunca ocultó quién fue el jugador que marcó a toda su generación.

Messi compartió un año con Pedri. (Reuters)Messi compartió un año con Pedri. (Reuters)

Hay un detalle que atraviesa las historias de todos ellos. Cada vez que fueron consultados por el mejor futbolista de la historia, la respuesta fue prácticamente unánime: Messi. También cuando les preguntaban con quién les gustaría jugar alguna vez. Otra vez aparecía el mismo nombre. Leo no era sólo el mejor del mundo. Era el modelo. El espejo donde mirarse. El futbolista que hizo creer a miles de chicos que jugar al fútbol también podía ser un acto de creatividad.

Ferrán no compartió equipo pero si unas vacaciones en IbizaFerrán no compartió equipo pero si unas vacaciones en Ibiza

El legado de Messi en el Barcelona no se mide únicamente en los diez títulos de Liga, las cuatro Champions o los siete Balones de Oro que ganó mientras vestía esa camiseta. También se refleja en una generación que creció intentando imitar sus movimientos. En chicos que pasaban horas mirando videos de sus goles, repitiendo sus gambetas en los entrenamientos y soñando con ocupar algún día el lugar que él dejó vacío cuando se marchó del club en 2021. Por eso Yamal carga con la 10. Por eso cada aparición de un zurdo talentoso despierta comparaciones inevitables. Porque la sombra de Messi sigue recorriendo cada rincón del Camp Nou.

Olmo con un joven Messi en las tribunas del estadio. Olmo con un joven Messi en las tribunas del estadio.

En el Metlife Stadium, sin embargo, no habrá espacio para la admiración. Durante 90 minutos -o quizás algunos más- esos chicos deberán olvidarse de quién fue su inspiración. Ya no alcanzará con mirarlo, aplaudirlo o pedirle la camiseta cuando termine el partido. Tendrán que frenarlo. Tendrán que intentar quitarle otra Copa del Mundo al hombre que los hizo enamorarse del fútbol.

Esa, quizás, sea la historia más linda que esconde la final. Mientras Messi sigue escribiendo las últimas páginas de una carrera irrepetible, enfrente aparecerá una generación que nació futbolísticamente bajo su influencia. Los chicos que crecieron viéndolo ganar todo con el Barcelona ahora buscarán arrebatarle la gloria con España. El maestro contra sus discípulos. El ídolo frente a los pibes que un día soñaron con ser como él y que ahora intentarán escribir su propia historia derrotándolo en el escenario más grande que existe.

Joan García reconoce a Messi como el mejor de todos los tiemposJoan García reconoce a Messi como el mejor de todos los tiempos