La Selección Argentina fue favorecida en el Mundial 2026. Más precisamente en una jugada clave en su partido de los cuartos de final ante Suiza debido a la mala expulsión del delantero Breel Embolo, una de las grandes polémicas que tuvo la cita mundialista y que generó tantas críticas. Así lo confirmó este martes la IFAB (International Football Asociation Board), el organismo que establece las reglas del fútbol.
El error del VAR
La polémica jugada ocurrió en el minuto 72, cuando Argentina y Suiza empataban 1 a 1 y el conjunto europeo era superior. Embolo, su centrodelantero que ya estaba amonestado desde el primer tiempo, fue a disputar una pelota con Leandro Paredes y cayó simulando un golpe. El árbitro portugués Joao Pinheiro amonestó al volante argentino y cobró infracción para Suiza.
Ahí fue cuando intervino el VAR para comunicarle al juez que había existido un error, ya que Paredes no había tocado a Embolo. Pinheiro, luego de revisar la imagen, le quitó la amarilla al argentino pero le sacó la segunda amarilla y por consiguiente roja al suizo. El árbitro aplicó la nueva regla de “confusión de identidad” en el que el VAR interviene si el juez se equivoca en el destinatario de la tarjeta amarilla.
Falla interpretativa
A través de la circular N°34 emitida este martes, la IFAB consideró que Embolo estuvo mal expulsado porque la regla no se aplicó correctamente. “Una tarjeta amarilla, que no sea una segunda tarjeta amarilla, sólo puede ser revisada para identificar al jugador que cometió la falta; la falta en sí no puede ser revisada y/o modificada”, asegura.
En otras palabras, el VAR no tenía la potestad de recomendar un cambio en la naturaleza de la falta para señalar una simulación, por lo que Embolo no debió ser expulsado. En todo caso sí podía intervenir si Pinheiro amonestaba a un futbolista por una infracción pero el autor de la misma era otro jugador.












