La remodelación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez dio un paso que cambia el alcance del proyecto. Lo que comenzó en enero como una obra destinada a recuperar al MotoGP sumó ahora un objetivo todavía más ambicioso: adaptar el circuito para que pueda aspirar a la homologación FIA Grado 1, la certificación técnica necesaria para recibir a la Fórmula 1.
La Ciudad informó este martes que los trabajos ya alcanzaron el 60% de ejecución y confirmó una modificación clave del diseño original: la extensión de la horquilla ubicada antes de la recta principal, un cambio que permitirá llevar el trazado hasta los 4,87 kilómetros y cumplir con uno de los requisitos que exige la Federación Internacional del Automóvil (FIA) para la máxima categoría.
“Vamos a volver a poner al Autódromo de la Ciudad a la par de los grandes circuitos del mundo. Y esto nos va a permitir no solo que vuelva el MotoGP, sino también la Fórmula 1, un sueño que está cada vez más cerca“, aseguró el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
El anuncio no significa que Buenos Aires tenga asegurado el regreso de categoría en la que compite Franco Colapinto por tercer año consecutivo. La homologación del circuito es apenas una condición indispensable para poder postularse como sede de un Gran Premio, pero después será necesario alcanzar un acuerdo comercial con Formula One Management (FOM), la empresa que organiza el campeonato y define el calendario.
Un proyecto que cambió sobre la marcha
Cuando Clarín recorrió las obras hace algunos meses, el panorama era el de un autódromo completamente intervenido: montañas de escombros, sectores demolidos, excavadoras y un movimiento constante de maquinaria pesada. En ese momento, el objetivo principal era adaptar el Gálvez a las exigencias de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) para recibir nuevamente al MotoGP en 2027.
Ahora el proyecto fue reformulado, con una variante de la que ya se hablaba pero que aún la Ciudad no le había pedido a Autopistas Urbanas (AUSA) que la ejecutara.
La principal novedad pasa por la continuidad del trazado sobre el espacio que hoy ocupa el kartódromo. Esa modificación permitirá prolongar la recta opuesta e incorporar una nueva horquilla, indispensable para alcanzar la configuración que exige la FIA para un circuito Grado 1.
Así está el Gálvez hoy. Las obras comenzaron en enero. Ya se ejecutó el 60%.Como consecuencia de ese cambio, ya comenzó la demolición de la tribuna ubicada en ese sector y el desmantelamiento del kartódromo actual.
En su lugar se construirá un nuevo circuito de karting, también diseñado por la firma alemana Tilke Engineers & Architects -responsable del diseño de buena parte de los autódromos que hoy integran el calendario de la F1- y con homologación internacional. Mientras duren los trabajos funcionará un kartódromo provisorio para mantener la actividad deportiva.
La nueva cara del Gálvez
La transformación ya empieza a notarse en distintos sectores del predio.
Sobre la futura pista comenzaron a instalarse los pianos de hormigón que delimitarán el trazado definitivo y también aparecieron los primeros sectores asfaltados, utilizados para realizar las pruebas previas antes de colocar la carpeta de rodamiento final.
Al mismo tiempo continúan los movimientos de suelo, la construcción de las calles de servicio y del shortcut -el atajo interno que conectará distintos sectores del circuito-, además de los muros de contención y de toda la infraestructura hidráulica necesaria para evitar anegamientos durante lluvias intensas.
Uno de los avances más visibles se encuentra a la altura de la curva 1, donde ya toma forma el nuevo túnel que unirá el acceso por la avenida Roca con el paddock sin interferir con la actividad en pista. La losa superior ya fue hormigonada y estará preparada para soportar tránsito pesado.
Boxes, más seguridad y velocidades de hasta 340 km/h
Así está el Gálvez hoy. Las obras comenzaron en enero. Ya se ejecutó el 60%.La obra también incluye una renovación completa del paddock y de los edificios principales.
El edificio de boxes ya comenzó a ganar altura con el montaje de vigas y losas premoldeadas, mientras que el Race Control avanza con trabajos de albañilería, instalaciones eléctricas, aire acondicionado y ascensores.
En paralelo se ampliará la calle de boxes, se construirá un muro de boxes y se incorporarán sistemas electrónicos de semáforos y banderas LED homologados tanto por la FIA como por la Federación Internacional de Motociclismo.
Como ya se había informado, la configuración destinada al MotoGP tendrá una extensión de 4,3 kilómetros y 14 curvas, mientras que la variante para la Fórmula 1 llegará a los 4,87 kilómetros con 15 curvas. La recta principal tendrá 15 metros de ancho -18 en el ingreso a la curva 1- y permitirá que un Fórmula 1 alcance velocidades cercanas a los 340 kilómetros por hora.
Según informó la Ciudad, una vez terminadas las obras el Oscar y Juan Gálvez tendrá capacidad para recibir hasta 150.000 espectadores por jornada.
“Cada paso que damos en la transformación del Autódromo Oscar y Juan Gálvez nos acerca al objetivo de volver a poner a Buenos Aires en el centro del automovilismo mundial. Estamos invirtiendo en infraestructura de primer nivel para que la Ciudad vuelva a ser sede de los grandes eventos internacionales y para que miles de vecinos puedan disfrutar de un autódromo moderno, seguro y con proyección de futuro”, sostuvo el secretario de Deportes porteño, Fabián “Chino” Turnes.
Las obras comenzaron en enero y las primeras etapas finalizarán hacia fin de año. Después continuarán otras intervenciones ya licitadas, como la construcción de un nuevo cerco perimetral, la renovación de sanitarios, la puesta en valor de las tribunas y la incorporación de accesos al predio.









