Fue una incorporación que hizo el club”. La frase, a sabiendas de las largas respuestas en conferencia de prensa que brinda Gustavo Quinteros, fue sin dudas fuerte. Porque mientras el entrenador de Independiente pide urgentemente por la incorporación de un zaguero central y un volante mixto, Imanol Machuca se convirtió en el tercer refuerzo del Rojo. Y el extremo, que no puede jugar oficialmente hasta noviembre por su sanción en FIFA (falsificación de documentación para jugar con la selección de Malasia), lejos está de satisfacer las necesidades del entrenador en el corto plazo. Y lo hizo saber.
Es un plan a futuro
Por supuesto que el propio Quinteros destacó, luego del triunfo 1-0 ante Newell’s, que si bien “hace tiempo no está activo”, en su paso por Vélez “ tuvo buenas actuaciones y cuenta con una característica de jugador que es interesante”. Sin embargo, afirmó que con el ex Fortaleza de Brasil, los planes son a partir de 2027: “En octubre o noviembre deberá pensar en una gran pretemporada y pensar en el año que viene”. Porque, mientras jugadores como Matías Abaldo, Maximiliano Gutiérrez o Santiago Montiel no sean vendidos en lo que resta de mercado de pases, Quinteros no está apurado por contar con Machuca ya que tiene variantes en el frente de ataque. Cuando se levante la pena sobre el futbolista de 26 años, habrán pasado al menos ocho meses desde el último encuentro disputado de manera oficial. Fue el 2/3 en el triunfo 1-0 contra Estudiantes de La Plata, jugando para el Fortín.
Concreto y sincero
En ese contexto, la respuesta corta y al pie del entrenador de CAI, cuando no acostumbra hacerlo, explica el malestar por la incorporación de un futbolista sancionado y no la de jugadores en las posiciones que él pidió a principios de mercado de pases.













