Alexis Mac Allister se ha convertido en el “tapón” de la Selección Argentina en el Mundial 2026. A diferencia de hace tres años y medio atrás, cuando se colocación en el campo de juego era un poco más adelantado para dejarle ese sitio a Enzo Fernández, esta vez los roles están invertidos, pero la importancia del triángulo que completa Rodrigo De Paul en el andamiaje de la Scaloneta sigue siendo el mismo. Y después de un rendimiento regular que afectó directamente a la Albiceleste, el pampeano campeón del mundo afirmó que quizás “un llamado de atención” a tiempo también puede ser una inyección para lo que viene: los octavos de final contra Egipto de su amigo Mohamed Salah.
“Creo que no sé si un llamado de atención, pero siempre son cosas que uno se da cuenta que no hay ningún partido fácil y que al final todos los partidos son difíciles y tenés que dar el ciento por ciento. Así que solo quiero verdaderamente felicitar a Cabo Verde porque hicieron un gran partido. Tienen mucha calidad también”, analizó, ante la consulta de Clarín, sobre lo que significó el sufrimiento hasta el suplementario en el parto de Miami.
Hubo una celebración mesurada dentro de la cancha cuando el árbitro canadiense Drew Fischer. Claro, las piernas pesaban. “No había ni energía para festejar, pero sí felicidad. Obviamente, ver a la gente contenta, la familia, es felicidad pura. Pero bueno, ahora toca descansar y preparar el próximo partido contra Egipto”, aseguró.
El “Colo”, que en el día libre aprovechó para cenar con su familia -su mujer Ailén Cova y su pequeña hija, además de papá Carlos Javier-, contextualizó el encuentro que pasó contra Cabo Verde, que dejó muchas lecciones para la Albiceleste. “La verdad que fue bravo. El partido que esperábamos, obviamente. A nadie le gusta terminar sufriendo de la forma que lo hicimos. Costó porque ellos jugaban bien. Obviamente mucha gente no lo conoce y lo subestima. Nosotros nunca lo hicimos. Teníamos muy claro que físicamente son muy buenos. Técnicamente también. El segundo gol que hacen es una cosa increíble. Todos los partidos van a ser así, hay que estar preparado para sufrir”, completó.
El partido del martes será el del reencuentro con Mohamed Salah, su entrañable compañero de las últimas tres temporadas en el Liverpool, con el que ganó la Premier League 2025 y la EFL Cup 2024. Fueron 122 partidos juntos con la camiseta de los Reds
“Mo es divertidísimo. Durante algunas semanas, intenté llegar al gimnasio antes que él, pero era imposible. Siempre estaba allí ya, sudando. Un día le pregunté: ‘Pero Mo… ¿cuándo duermes?’. Me dijo: ‘No me gusta dormir más de siete horas. Me siento cansado’. Jajaja. ‘¿Te sientes cansado?’. ‘Sí, es demasiado. Solo necesitas seis y media’. Él se pasaba una hora en el gimnasio y alguien le decía: ‘Mo, ¿ya terminaste? Vamos a comer’. ‘No, no. Acabo de hacer abdominales. Ahora tengo que entrenar de verdad'”, escribió en un artículo para The Players Tribune.
Y, en la zona mixta de Miami tras el triunfo ante Cabo Verde, Mac Allister volvió a hablar sobre él: “Sabemos que están haciendo un Mundial histórico y ellos están felices y disfrutando de su momento. Así que vienen con confianza. Va a ser un equipo duro. Conozco a Mo, es una persona que a mí me ayudó mucho afuera de la cancha también, así que ojalá que sea un lindo partido para la gente”.
El egipcio se despidió de Liverpool después de nueve años, cuando llegó a Anfield procedente de la Roma. Disputó 435 partidos con el Liverpool, en los que convirtió 255 goles. Todavía no anunció dónde jugará. “Seguramente después de este partido no lo vea por un largo tiempo. Así que como dije recién, desearle lo mejor siempre en su vida. Ojalá que para el partido que viene no haga demasiadas cosas, pero agradecerle por este tiempo que pasamos juntos”, le dijo Mac Allister.
¿Qué cuestión táctica tiene que corregir Argentina? “Todos los partidos son diferentes y a veces cambiamos pequeñas cosas, pero la idea es la misma de siempre. No vamos a cambiar para nada. Así que eso es un poco el trabajo del técnico, pero seguramente que siempre hay pequeñas cositas que corregir”, cerró.