Cuando un equipo cae en un clásico, la frustración se vive a flor de piel; si esa caída es por goleada, el impacto se multiplica. Ese fue el duro escenario que debió afrontar Los Andes, derrotado 3-0 frente a Temperley en una nueva edición del Clásico de Lomas en la Primera Nacional.
Para colmo de males, el tropiezo no fue un hecho aislado: el conjunto de Lomas de Zamora arrastra una racha negativa de tres derrotas consecutivas y apenas un triunfo en sus últimas siete presentaciones.
Este presente irregular caló hondo tanto dentro del plantel como en el entorno institucional. Más allá del flojo rendimiento deportivo sobre el campo de juego, la jornada quedó empañada por lamentables episodios extradeportivos que se desencadenaron en las horas posteriores al silbatazo final, con instalaciones rotas y momentos de altísima tensión con los simpatizantes.
Furia y destrozos en las instalaciones visitantes
La contundencia del resultado golpeó de lleno el ánimo de la delegación visitante. El Milrayitas fue ampliamente superado por el Gasolero en el clásico número 100 del historial y la impotencia se trasladó de inmediato fuera del césped.
Lamentablemente, esa bronca acumulada se tradujo en daños materiales dentro del Alfredo Beranger. En las horas posteriores al compromiso se difundieron imágenes que mostraron puertas destrozadas, muebles rotos y paredes visiblemente dañadas en el vestuario que ocupó la visita.
El cruce de los hinchas al equipo
La fatídica jornada para el plantel no concluyó con la salida del estadio rival. Al regresar al Eduardo Gallardón, un numeroso grupo de hinchas esperaba al micro para recriminar la pobre imagen mostrada y la preocupante caída libre en la tabla, la cual dejó al equipo fuera de los puestos de clasificación al Reducido.
Bajo un clima sumamente hostil, algunos futbolistas intentaron dar explicaciones, pero fueron blanco de insultos, reclamos y recriminaciones por parte de los presentes antes de ingresar a las instalaciones para retirar sus pertenencias y dar por finalizada una noche negra para el club.
La curiosa arenga de Los Andes
Para completar una jornada repleta de condimentos, en las redes sociales no tardó en viralizarse la particular arenga previa de uno de los futbolistas de Los Andes en el túnel de vestuarios. Con el objetivo de motivar a sus compañeros antes de pisar el césped del Beranger, un jugador lanzó un llamativo grito de aliento: “Dale que esto es Boca”, una frase que buscaba encender el orgullo del grupo pero que rápidamente generó sorpresa y desconcierto entre los propios simpatizantes milrayitas.
La curiosa arenga de un jugador de Los Andes antes del clásico con Temperley. Lomas terminó perdiendo 3-0.
Ante esto, el Gasolero no se quedó atrás y respondió con un posteo utilizando la misma frase al terminar el partido: “¡Esto es Temperley!”














