“El morocho no quiso venir”

“El morocho no quiso venir”

Todos los caminos apuntaban a que Edwuin Cetré dejaría Estudiantes de La Plata para convertirse en refuerzo de Nacional de Montevideo durante este mercado de pases. Sin embargo, la negociación colapsó en las últimas horas y la historia sumó un capítulo inesperado. Lejos del habitual hermetismo que envuelve a las transferencias frustradas, la dirigencia del club charrúa brindó explicaciones oficiales con una frase desafortunada que no pasó desapercibida.

Lo de Cetré estaba cerrado en un préstamo de un año y medio y después el morocho no quiso venir”. Quien lanzó la polémica declaración fue Flavio Perchman, vicepresidente del Bolso, confirmando que el futbolista fue quien terminó bajándole el pulgar a la negociación cuando los papeles ya estaban listos, aunque lo explicó utilizando una expresión racista.

El acuerdo entre los clubes era total: la operación constaba de un préstamo con un cargo de 320.000 dólares hasta diciembre de 2027 y una opción de compra por el 100 por ciento de la ficha que nunca llegó a firmarse.

Nacional asomaba en el horizonte como una solución para el flojo presente que atraviesa Cetré en el Pincha. Y es que del otro lado del charco le garantizaban sumar el rodaje que hoy no disfruta bajo las órdenes Alexander Medina al correr muy de atrás en la consideración.

En lo que va del semestre, el colombiano de 28 años acumula más partidos sin sumar minutos (dos) que titularidades (una, contra Riestra por el Torneo Clausura). Incluso, vio desde el banco todo el partido de ida contra Universidad Católica, por los octavos de la Copa Libertadores, sin ser considerado como una opción para cambiar el partido. Además, su panorama a futuro en el club tampoco aparece alentador tras el regreso de Joaquín Correa, una variante ofensiva que lo relega todavía más dentro del plantel.

Pese a contar con poco más de 1000 minutos distribuidos en 25 partidos a lo largo del año (promedio de 43′), el delantero prefirió frenar su éxodo Uruguay cuando los dirigentes ya tenían todo pactado. Esa actitud terminó en el exabrupto de Perchman, que posiblemente le puso el último clavo a un cajón ya cerrado.

Ahora, Cetré deberá quedarse a remar contra la corriente en el predio de City Bell. Su objetivo será intentar seducir nuevamente al cuerpo técnico del Cacique para recuperar aquel rendimiento que lo puso bajo el radar de Boca y de River, como también puede encontrarse a la espera de una oferta a la que esta vez le levante el pulgar y le ponga fin a su ciclo de dos años y medio el La Plata.



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