El VAR resultó determinante en el 1 a 0 de Racing a Boca, en el arranque del partido. Hubo un pisotón de Ayrton Costa, que llegó a destiempo, a Cannavo, quien había ingresado en velocidad al área del Xeneize. El juez central, Nicolás Ramírez, pese a que estaba cerca de la jugada, no observó la evidente infracción. Pero el juez de cabina, Fernando Echenique, lo convocó a revisión.
Ya cerca del monitor, Costa se acercó a Ramírez y el referí lo amonestó. Tras verificar la falta, el referí dio penal. Pero no aplicó una nueva sanción disciplinaria sobre el defensor de Boca, que fue muy imprudente, porque el reglamento contempla que, si al verificar un penal, la jugada justifica una amonestación, el juez debe aplicarla. El zaguero podría haber sido expulsado por doble amarilla y zafó porque el pito no consideró que la infracción tenía la entidad de tarjeta.
El remate quedó a cargo de Marcos Rojo, ex Boca e hincha confeso del Xeneize. Le cambió el palo al arquero Montero, que se tiró a la izquierda. En el festejo fue medido: extendió sus brazos pero no gritó el gol.












