Cuando el nombre de Leandro Petersen comenzó a ser público, apareció detrás de la Scaloneta. Incluso antes, cuando el Seleccionado no hilvanaba una identidad ganadora más allá de su rica historia, aunque contara con la figura de Lionel Messi. La marca “AFA” o su franquicia conocida como “Selección“, era una usina de negocios que no estaba del todo explotada: cuando en octubre de 2017, siete meses después del inicio de la gestión de Claudio Tapia, asumió al frente de la gerencia comercial y de marketing de la Asociación del Fútbol Argentino, eran apenas cinco los patrocinadores.
Antes de la AFA, sus pergaminos en el mundo del márketing lo vinculaban con Vélez y Rosario Central. Como futbolista, su radio no pasó del futsal de Banfield. Tras nueve años en la gerencia, los ingresos por patrocinios y acciones de marketing se cuentan de a millones y están repartidos en diferentes mercados del mundo. Los éxitos deportivos crecieron al galope de los comerciales y Petersen es el hombre detrás de la jactancia de Chiqui Tapia, igual que Lionel Scaloni en lo deportivo.
Sin embargo, luego de varios meses en los que su salida era un rumor que crecía, después del Mundial el propio Petersen confirmó que dejaba la gerencia de los huevos de oro y enseguida su nombre apareció en otro tipo de titulares: fue señalado como un “arrepentido” que declararía en Estados Unidos en contra de sus recientes empleadores, o Chiqui Tapia por sintetizar el asunto. Casi en paralelo llegó la desmentida porque su despedida en redes sociales cosechó elogios del propio presidente, dirigentes y otros gerentes.
“Forma parte del trabajo. La AFA no deja de ser una institución política. Le está pasando a la FIFA ahora: que (el presidente Gianni) Infantino se va, se queda… Hay que acostumbrarse, hace mucho que estoy en esto. Yo no hago política, soy un ejecutivo que gestionó en la asociación y eso es lo que traté de explicar cada vez que pude y me preguntaron con honestidad”, le dijo a Clarín en la presentación de su nuevo emprendimiento: la agencia TAI que explotará estrategias de marketing asociada, principalmente, al mundo del deporte.
Si bien el evento en el que presentó su nueva propuesta bajo el lema “Play at the Top” demuestra sus nuevas ambiciones, su salida de AFA despertó desconcierto ¿Por qué dejar de codearse con la elite y empezar proyectos, a priori, de menor cartel?
“Son procesos, lo decidí un año antes del (último) Mundial. Para mí era un fin de ciclo, pensé que íbamos a ser campeones otra vez, estaba convencido. Sentí que no tenía más margen de crecimiento y que había que renovar energías. La gente de mi equipo, joven, tiene las herramientas para seguir sin mi. Entrar en una zona de confort es peligroso: ya no hay desafíos. Si tenés muchas ganas de crecer no tiene sentido quedarte mucho tiempo en ningún lugar”, distinguió.
Aunque cultivó el perfil bajo, su vínculo con la AFA parece indeleble. De algún modo, tiene que capitalizar su experiencia: de aquellas cinco marcas existentes cuando llegó a la AFA, consiguió que otras 120 de los cinco continentes pagaran para quedar pegados al mundo de Lionel Messi. Ahora es el CEO de su propio emprendimiento, TAI, el acrónimo de Think Act Inspire. Pensar, actuar, inspirar, eso es lo que ahora Petersen propone.
Para lo primero, apela a una herramienta al alcance de todos: la filosofía. Su día arranca a las cuatro de la mañana y lee. En sus redes sociales, suele postear alguna máxima estoica. “La filosofía herramientas obligatorias para priorizar lo que controlar de lo que no controlas. Hoy el ser humano controla un montón de variables y vive apenado por las pocas que no controla. La filosofía fue la herramienta que no me alcanzó con la facultad o la enseñanza”, explica.
Y lo lleva al terreno concreto. La presión que vivió en la AFA para resolver contratos millonarios, le permitió encontrar un buen refugio para tomar las decisiones. “La filosofía me acompaña desde chico. Me encanta. Me da templanza. Me ayudó a pensar y tomar decisiones en tiempo récord: tuve que decir cosas en siete días de una magnitud que por ahí en situaciones normales te pueden tomar una vida”, abunda.
El lanzamiento de TAI fue en una sala inmersiva de Palermo, con Catarina Spinetta -la hija mayor del Flaco– como DJ, un artista que pintó en vivo sobre un lienzo mientras decenas de bandejas corrían entre 300 invitados, entre CEOS, empresarios, influencers agasajados con un tapeo distinguido y una barra de tragos conocidos pero con una sofisticación suficiente para estar a tono con lo que se estaba presentando. A juzgar por el nivel catering -una medida que cualquier periodista sabe sopesar- la consultora de Petersen tiene volumen internacional.
Leandro Petersen entrevistado por Mili Hadad en medio de la presentación en sociedad de TAIDesde su óptica -otra vez, atravesada por el primer nivel que le permitió la AFA- Petersen considera que el deporte en latinoamérica “está atrasado”. No habla del nivel deportivo, sino de la estructura y de la finalidad de todo el asunto: generar dinero.
“Hay mucho para hacer en marketing, comunicación y tecnología. Hay que generar nuevas fuentes de ingresos para los clubes, que todo el tiempo necesitan dinero pero no siempre tienen la creatividad para generarlo. Ojalá pueda darle un valor agregado a los clubes que lo necesiten y acercar a las grandes compañías al deporte: hoy son pocas las que apuestan por el deporte. El deportes es una plataforma de comunicación, pero yo creo que está mal vendida”, le resume a Clarín, el postulado que mejor se emparenta con “actuar”, el segundo concepto que encierra TAI.
Pero no todo es fútbol. Al menos Petersen entendió que la centralidad de la número cinco no es una constante, ni la única posibilidad que encierra el deporte. Y que sus ideas, no se agotan en una única disciplina.
“De tanto viajar con AFA aprendí muchísimo de distintas industria. Estados Unidos, donde el fútbol es el cuarto deporte, nos enseña desde la humildad como el fútbol se tiene que arremangar porque ahí tiene tres gigantes arriba como la NBA NFL y el hockey sobre hielo, que históricamente van a ser los deportes más atractivos. Acá en Argentina a veces pecamos de soberbia pensando que el fútbol es el deporte número uno, pero no se traslada en crecimiento económico”, compara.
Petersen habla y desgrana lo que encierra TAI. Por Think, pensar, asoma la filosofía. Por Act, actuar, eso de poner manos a la obra en en el universo de las marcas y los negocios deportivos. ¿Y la “i” de inspirar? ¿Tiene inspiraciones el hombre que dejó la maquinaria suprema del Seleccionado y se lanza a su propio proyecto?
“Siempre hay sueños, Boca es uno. Es un deseo, algo para trabajar, hay que ver si estoy preparado, porque es un desafío supremo. Pero sé que puedo aportar mucho valor. No sé desde que lugar, pero estaré a disposición para quienes quieran que me sume a un proyecto y con mucha humildad escucharé a todos. Falta para las elecciones, veremos”, anuncia. En pocos días coincidirá con Mario Pergolini en Salta, en una conferencia sobre tecnología e innovación. en la Cumbre NOA 2026. Tal vez allí tenga una propuesta para escuchar.









