Apenas dos toques bastaron para destrabar un trámite que parecía con el cero sentenciado. En una tarde en que el bostezo le ganó por goleada al espectáculo, Leones FC encontró la llave del desahogo a cinco minutos del pitazo final: una combinación veloz, precisa y letal que rompió la monotonía del juego y le dio un golpe durísimo a un Yupanqui sin respuestas, por la 27° fecha de la la Primera C.
De esta manera, Leones FC quedó segundo en la tabla a tres unidades de Luján, el puntero que jugará esta domingo contra Cañuelas, hoy tercero.
De la chispa inicial al aburrimiento
El comienzo en Ciudad Evita insinuó algo completamente distinto de lo que terminó viéndose en la cancha. Durante el primer cuarto de hora el encuentro amagó con entregar un ida y vuelta vibrante. Ambos equipos salieron con intensidad, con la intención de lastimar mediante transiciones directas y aproximaciones a las áreas.
En ese tramo, la visita mostró una leve superioridad en la tenencia del balón y en la claridad de su búsqueda, aunque el Trapero también contó con situaciones concretas para ponerse en ventaja. Sin embargo, con el paso de los minutos la espuma fue bajando de a poco y la pelota empezó a trabarse en la fricción constante de la mitad de la cancha.
El golpe letal de gracia sobre el final
En la segunda parte se mantuvo el aburrimiento. Fue un cúmulo de imprecisiones, pelotazos sin destino y un ritmo espeso que transformó a los arqueros en espectadores de lujo durante más de media hora. Nadie arriesgaba, nadie pinchaba y el empate sin goles parecía marcado por la pasividad de los dos equipos.
Pero el fútbol de Ascenso siempre guarda una sorpresa: a los 40′, Lautaro Giménez escapó por el sector derecho luego de una linda sucesión de pases y metió un centro rasante hacia atrás. Allí apareció solito y solo Bonesso, quien definió con cara interna y notable categoría en un zurdazo inatajable para estampar el 1-0. Golazo.
En los instantes finales el local empujó de forma desesperada y, a puro centro, trató de rescatar un punto agónico, pero careció de claridad e ideas para vulnerar a la defensa visitante. El desenlace profundizó dos presentes opuestos. Para Leones significó su tercera victoria al hilo, un envión anímico clave que le permite ilusionarse con recortarle distancias a la cima ocupada por Luján.
Para Yupanqui, en cambio, la mueca de preocupación fue total: sumó su tercera caída consecutiva y dejó escapar en su propia casa una buena oportunidad para meterse en puestos de Reducido. Además, el técnico quedó en la cuerda floja…
Camba y un triunfo fundamental
La cancha de la Liga Mercedina es una de las más complicadas en el Ascenso. A Cambaceres pareció no afectarle tener que hacer más de 150 kilómetros para disputar el partido. El Rojo de Ensenada plantó bandera lejos de su casa, se hizo fuertísimo y le entregó una goleada 3-0 a Mercedes a domicilio para soñar con los puestos de Reducido y escaparle a la zona de desafiliación.













