Picante y polémico. Así fue el triunfo de Nueva Chicago contra Quilmes. En Mataderos, el Torito se quedó con una victoria trascendental para tomar aire en la lucha por la permanencia y complicar a un Cervecero que sigue sin reaccionar en la Zona B de la Primera Nacional. Un gol, muchas chances desperdiciadas y dos fallos arbitrales le dieron más condimentos a un encuentro de dos pesos pesados de la categoría.
Las polémicas
Chicago fue muy superior desde lo futbolístico. Creció a través del juego de Thiago Ocampo, el pibe que este lunes cumplió 18 años y que cumplió con todo lo que promete. Porque la joyita del club demostró toda su capacidad, marcó una gran diagonal a Simón Pérez y definió de manera exquisita por encima de Gonzalo Marinelli para sacar provecho de la primera situación del duelo y llevar un poco de alivio al equipo.
Después de cinco derrotas consecutivas, los de Gastón Lotito mostraron su mejor versión en el primer tiempo. Desnudó las falencias de Quilmes y generó muchas oportunidades. Sin embargo, la imposibilidad de estirar la diferencia en el marcador hizo que el Cervecero se quedara con vida, un pecado bien grande ante la importancia de lograr los tres puntos para escaparse de Chacarita y Güemes de Santiago del Estero, los dos clubes que hoy están bajando en el grupo.
A partir de las modificaciones de Emanuel Trípodi, Quilmes intentó reaccionar en el complemento. Si bien se sostuvo a partir de las buenas intervenciones de Marinelli y las dificultades de la definición de Chicago, la visita coqueteó con la igualdad. Ahí, en el momento más complejo del local, Facundo Masuero se hizo gigante para taparle un mano a mano increíble a Ulises Vera. Y como si fuera poco, en el epílogo, Jano Coronel erró un gol insólito luego de que Axel Batista lo dejara solito frente al arco.
Antes, la polémica se apoderó del partido e hizo que la temperatura creciera rápidamente. El árbitro Juan Pafundi no le dio un claro penal al Cervecero y, de yapa, anuló el gol de la igualdad agónica por una presunta falta contra Masuero.
Así, Chicago tomó aire, alcanzó a un Quilmes que sumó su tercera caída al hilo y están a cinco de Chaca.
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