Aníbal Moreno continúa trabajando contrarreloj para intentar llegar al próximo partido de River. El volante central de 27 años sigue en proceso de rehabilitación por el dolor en la zona lumbar que arrastra desde la eliminación del equipo en la Copa Sudamericana frente a Santa Fe y, por esa lesión que lo obligó a salir en aquel encuentro definitorio, todavía no está a disposición de Leonardo Ponzio.
Con el objetivo de que reciba el alta médica esta semana y pueda estar disponible para el encuentro del sábado ante Atlético Tucumán, este lunes no participó del amistoso informal frente a All Boys y realizó trabajos diferenciados, con la intención de aumentar progresivamente las cargas en los próximos tres entrenamientos antes del viaje rumbo al Noroeste argentino.
Hace pocos días, antes de enfrentar a Independiente Rivadavia, Moreno fue sometido a algunas pruebas físicas para evaluar cómo respondía de la molestia. Los resultados no fueron los esperados y, ante esa situación, el cuerpo técnico y el área médica decidieron darle una jornada más de descanso. Por eso, el volante no solo quedó fuera del equipo titular, sino que incluso tampoco llegó a formar parte de la convocatoria.
Desde entonces, el futbolista viene trabajando apartado del grupo, siguiendo una rutina especial para recuperarse de la lesión y evitar que el dolor vuelva a recrudecer. La intención es que pueda ir aumentando progresivamente las cargas y, en función de su respuesta, acercarse nuevamente al trabajo junto al resto del plantel.
En este contexto, Moreno será evaluado día a día y, a partir de su evolución, se definirá cuándo puede recibir el alta médica. El objetivo está puesto en que llegue al partido en Tucumán, aunque todavía no hay certezas sobre si podrá viajar. Mientras tanto, Fausto Vera se afianza como volante central, un rendimiento que le genera tranquilidad al León a la espera de poder recuperar al ex Palmeiras.












