A medida que los días transcurren y se van tachando casillas en los calendarios, la presión en los clubes que luchan contra el descenso estalla a niveles proporcionales con la magnitud de los equipos que se encuentran envueltos en esas situaciones. En la Primera Nacional hay cuatro clubes gigantes, con pasado en la máxima categoría, que conviven con el riesgo del descenso a la tercera división: Quilmes, Nueva Chicago, All Boys y, el más comprometido, Chacarita.
Por H o por B, todos ellos están viviendo un 2026 de pesadilla. Desde el Torito, que se armó para pelear arriba y ya acumula cuatro entrenadores en el torneo, hasta Chaca, que volvió a perder los dos clásicos en una misma temporada después de 46 años, en los cuatro barrios se vive un denominador común: climas de tensión.
Insultos a los dirigentes, chiflidos que caen desde todos los flancos y los hits en contra de sus propios planteles que resuenan partido a partido. Crisis. Y ninguno tiene un panorama fácil para salvarse en las ocho fechas que restan…
Chacarita
El Funebrero es el que más abajo está en la tabla. Su apodo le hace justicia a lo que se vive en los pasillos de San Martín. Pero para que el año no termine de la peor manera, debe reponerse de la derrota frente a Atlanta y meter un volantazo para redirigir un presente bien negro en el que solo tiene dos victorias en los últimos ¡14 partidos! Su próxima estación será Midland, el equipo revelación que pelea arriba.
Después le tocará una seguidilla contra dos que están en una situación parecida y otro que lucha por el Reducido: Quilmes (32 puntos), Colegiales (37) y Patronato (29), equipo que le lleva dos puntos. Para cerrar, le faltarán cuatro partidos chivísimos. Almagro (uno que está en el limbo entre el descenso y los mata-mata), el Maipú de Enzo Pérez, un Temperley que viene como una tromba y se puso segundo y Chicago. A ver si el pastor les da una mano divina…
Nueva Chicago
Si el Torito quiere quedarse, tendrá que sostener el nivel que mostró frente al Cervecero, partido en el cual cortó una racha de cinco derrotas al hilo. En los pies de Thiago Ocampo, un pibe de 18 pirulos, está la esperanza del pueblo de Mataderos. Colegiales es el inmediato rival. Luego llegarán Patronato, Deportivo Maipú y Almagro.
Las últimas cuatro jornadas pintan difíciles: dos que se jugarán el campeonato, el Gasolero de Nicolás Domingo y el Gimnasia (J) de Pellerano, San Martín de San Juan y Chaca en la definitoria. A no andarse con rodeos…
Quilmes
Es el último grande comprometido con la zona roja en la Zona B. Quilmes, con muchísima polémica, cayó frente a Chicago en un partido clave para la salvación. Por eso ahora está más complicado que nunca. El conjunto comandado por Trípodi le verá la cara con el Santo sanjuanino este fin de semana. Luego se medirá con los dos pintados de rojo: Chacarita y Güemes, el último de la tabla y que está casi condenado.
Como para contrastar, después de ir contra el de más abajo, se enfrentará contra el puntero Tristán Suárez. Para cerrar, se medirá con Agropecuario (equipo que tiene a un punto), dos que pelean por ingresar al Reducido (Rafaela y San Martín de Tucumán) y, como acto final, el Gimnasia y Tiro de Azconzábal, que perdió un solo partido en tres meses. Qué pinta…
All Boys
Para algunos puede ser una ventaja, para otros todo lo contrario, pero el Albo no comparte zona con ninguno de los clubes mencionados anteriormente, ya que es el único de los históricos que tiene olor a Primera B. Ojo igual, la tabla lo tiene a cuatro puestos del descenso, pero a tres porotos de la zona roja. Sus próximos dos partidos son contra rivales directos en la parte baja y eso puede salvarlo definitivamente: San Telmo, el penúltimo y San Miguel, el antepenúltimo.
Pero esa es la calma antes de la tormenta… Inmediatamente después de jugar contra los que vienen flojos, jugará contra los que están muy dulces: Colón, Morón y Godoy Cruz. Las últimas tres serán para completar el combo y los de Floresta se enfrentarán contra rivales de mitad de tabla: Los Andes, Racing (C) y Estudiantes de Caseros. Está mejor parado que los demás, aunque tampoco está para tirar manteca al techo…
















