Una tremenda polémica favoreció a Central Córdoba de Santiago de Estero en el empate 2 a 2 ante Defensa y Justicia en el estadio Madre de Ciudades, por la décima fecha del torneo Clausura. El Halcón ganaba 2 a 1 y hubo un pase al área visitante. Nazareno Roselli, del equipo de Julio Vaccari, disputó la pelota con Tijanovich, con ambos cuerpos pegados. El jugador del Ferroviario le dio con el taco y, a cerca de 40 centímetros, la pelota dio en el brazo izquierdo del rival.
Nadie de Central Córdoba reclamó penal. Pero dos minutos y 20 segundos después el encargado de VAR, Fernando Espinoza, convocó al referí Pablo Echavarría a revisión. El juez central se tomó cerca de 20 segundos para anunciar que había mano sancionable por parte de Roselli. ¿Qué se debe explicar en estos casos? Que es una jugada de interpretación. De todas maneras, el protocolo indica que el árbitro de cabina debe llamar a su colega en cancha en caso de un “error obvio, claro y manifiesto”. Y no fue el caso de la mano de Roselli. ¿Por qué? De la repetición de la acción se observa que realiza el movimiento adicional después de que el balón le impactó.
Además, el jugador de Defensa no tenía manera de evitar el contacto de su brazo con la pelota desde un punto de impacto inicial tan corto. Otra dato a analizar es que a Echavarría, delante del monitor, no le mostraron la revisión de la jugada a velocidad normal, sino solo en cámara lenta, lo cual le impidió valorar la intensidad, y le detuvieron la imagen después de que el balón salió del brazo, ya un poco extendido. Por lo tanto, la postura de Olé es que no estuvo bien sancionado el penal.
El remate fue de Sequeira y lo rechazó Borgogno. Y entonces volvió a intervenir Espinoza: el arquero se había adelantado antes del remate. En esto no hay interpretación porque el reglamento es taxativo. Repitió el shoteador y marcó el 2 a 2.
Mirá la jugada
Vale recordar que, en la novena fecha del Clausura, Echavarría, como juez de VAR, había convocado al referí Sebastián Zunino para sancionar penal para Barracas Central contra Banfield. Sin embargo, su compañero no compartió su opinión. Esta vez, en otro rol, el cordobés actuó de manera diferente.
Mucha calentura
Leandro Fernández, delantero del Halcón, fue entrevistado por la transmisión de ESPN tras el partido. “Es una vergüenza. Una revisión de tarjeta roja terminó en una revisión de un penal que no es. Después se enojan cuando los jugadores salimos a hablar de los que manejan esto. Es una vergüenza, simplemente eso”. Y se retiró sin que el periodista haya dado por terminada la nota…
Después, Roselli, en su cuenta de Instagram, tuvo un posteo contundente: “Qué vergüenza que son. No solo nos perjudican a nosotros, sino que arruinan al fútbol”.
La bronca llegó a la zona previa de vestuarios. Hubo tensión y malestar.
En el partido entre ambos equipos en el Apertura, en Florencio Varela, también hubo una fuerte polémica por un penal a favor de Central Córdoba. Tanto, que el entonces técnico del equipo local, Mariano soso, explotó contra el árbitro Bryan Ferreyra. Fue una situación similar: el VAR convocó para cobrar un penal que ni los jugadores del Ferroviario habían reclamado.















