El partido entre Estudiantes y Barracas Central por los octavos de final de la Copa Argentina tuvo una intervención polémica del VAR en el primer tiempo. En el Tito Tomaghello corrían 22 minutos cuando el Pincha abrió el marcador tras una gran jugada colectiva que culminó con un toque de Baltasar Rodríguez a la red. Los jugadores del equipo del Cacique Medina se abrazaron, festejaron y el ex Racing e Inter Miami recordó a sus familiares mientras se besaba los amuletos que colgaban de sus muñecas.
Sin embargo, el árbitro Nicolás Ramírez -que venía de un flojo arbitraje en el último Racing vs Boca- se llevó el índice a la oreja. Había un llamado desde la cabina del VAR en Ezeiza a cargo de Fernando Echenique. Y otra vez se encendieron las sospechas.
Tras unos segundos, Ramírez se acercó al monitor para ver qué había pasado. Antes de que Estudiantes recuperara la pelota, en un envío aéreo, Santiago Núñez había empujado a Norberto Briasco, que reclamó la falta, pero el árbitro lo había ignorado.
¡LLEGÓ LA PRIMERA POLÉMICA DEL PARTIDO!
Luego de un llamado del VAR, Nicolás Ramírez anuló lo que hubiera sido el primer gol de Estudiantes en el encuentro. pic.twitter.com/IGePSELFqw
— TyC Sports Play (@TyCSportsPlay) August 27, 2026
No necesitó mucho Ramírez para tomar una decisión. Vio la falta -que era clara- y decidió anular el gol, pese a la protesta de los jugadores de Estudiantes. “Luego de la revisión en campo observo que el jugador de Estudiantes realiza una carga por la espalda al delantero de Barracas Central. Decisión final: tiro libre a favor de Barracas”, dijo el árbitro e hizo sonar su silbato.









