La revancha en Rancagua tiene un valor incalculable para Boca. Se trata de un partido que, en otro contexto, no ofrecería semejante presión. Sin embargo, el equipo azul y oro no tiene margen de error. A fin de cuentas, el balance del primer semestre fue muy negativo con la eliminación del Torneo Clausura y la Libertadores, ni más ni menos. Entonces, la Sudamericana es una obligación. Mucho más, después de haber sido aplastado ante Riestra en el domingo en el estadio Guillermo Laza.
Boca enfrentará a O’Higgins con la ventaja de la victoria que consiguió en la Bombonera, donde se impuso por la mínima diferencia gracias a un gol de Miguel Merentiel. En la noche de este jueves, Rodolfo Arruabarrena volverá a utilizar a su mejor formación. Preservó casi todo en la 1ª fecha del campeonato, apenas jugaron tres titulares: Alvaro Montero, Lautaro Blanco y Milton Delgado.
No obstante, habrá siete cambios para jugar contra los chilenos porque el Vasco mantendrá entre los once a Santiago Ascacibar en detrimento del pibe Leonel Flores, que alternó como “9” y por izquierda en el Bajo Flores. El técnico quiere mayor recuperación en la mitad de la cancha, por lo que habría tres volantes y Tomás Aranda jugaría suelto, casi como enganche, para acompañar a Miguel Merentiel y Sebastián Villa.
Hay un dato que no es menor: el Ruso compartió la cancha con Leandro Paredes y Milton Delgado en 17 y 20 oportunidades, respectivamente. Quiere decir que hay un conocimiento, un feedback y en su mayoría, los resultados fueron positivos. Y en el 4-3-1-2 buscará liquidar el partido para poder acceder a los octavos de final, instancia en la que espera el sorprendente Recoleta de Paraguay, que terminó invicto la fase de grupos que compartió con Santos y San Lorenzo, nada menos.
El capitán volverá al equipo después de las vacaciones que le dio el técnico. Paredes estuvo dos días en Bariloche junto a su familia. Hay que recordar que el lunes de la semana pasada, después de jugar la final del Mundial, aterrizó en Ezeiza y 24 horas después estaba a disposición de Arruabarrena. Jugó contra O’Higgins y fue clave por la extraordinaria asistencia que derivó en el grito de Merentiel.
Para Montero, que fue responsable de los tres goles de Riestra y terminó con una molestia física que no revistió gravedad, también será la posibilidad de redimirse. El arquero de 31 años y 201 centímetros fue muy cuestionado en las redes sociales. Tendrá la banca de Arruabarrena como también tuvo la de un referente colombiano, multiganador bajo los tres palos xeneizes. De Oscar Córdoba se trata.
“Es un arquero de Selección, por Dios. Hoy lo queremos decapitar… bueno, está dentro de lo que le toca presentar examen en Boca. Ya lo ha hecho en Vélez, con otras responsabilidades. No tengo dudas de que se va a reponer”, dijo el guardián del campeón de las Libertadores 2000 y 2001, y la Intercontinental 2000 de la mano de Carlos Bianchi.
Otro de los refuerzos que volverá al equipo es Leandro Lozano. El lateral que llegó de Argentinos Juniors sufrió una distensión del músculo semimembranoso izquierdo que le impidió jugar el partido de ida. Por las dudas, el Vasco decidió guardar a Dylan Gorosito y apostó por Malcom Braida en el certamen doméstico. No obstante, el uruguayo se reintegró a los entrenamientos con normalidad y este jueves por la noche sería de la partida.
Milton Giménez, que se recuperó de un desgarro en la pierna derecha, también viajó a Chile. Tomás Belmonte, Carlos Palacios y Adam Bareiro, lesionados, se quedaron en Buenos Aires. También, los juveniles Gonzalo Gelini y Facundo Herrera.
O’Higgins también viene de perder en el campeonato local y de visitante, fue 2 a 0 con Deportes Concepción, que cortó una racha de 21 años sin victorias frente al club de Rancagua. El equipo de Lucas Bovaglio no haría modificaciones.
El árbitro genera polémica. En Boca no cayó bien la designación de Wilmar Roldán, quien dirigió el partido en el que Universidad Católica le ganó en la Bombonera. También expulsó a Luis Advíncula a los 9 segundos del primer tiempo contra Cruzeiro por la Sudamericana 2024. En total, el colombiano registra 18 partidos dirigiendo al equipo xeneize con 8 victorias, 4 empates y 6 derrotas.









