la chance de la convocatoria de acreedores que divide y agita las aguas de una dramática situación financiera

la chance de la convocatoria de acreedores que divide y agita las aguas de una dramática situación financiera

San Lorenzo navega en aguas turbias, casi en sintonía con la inundación que provocó el desperfecto de un caño cloacal frente al estadio, lo que hizo intransitable la zona y mucho peor con la tormenta que arreció el domingo. La derrota contra Boca expuso todas las limitaciones de un equipo que se armó con jugadores libres y una mínima inversión por Danilo Arboleda, un plantel que heredó Ruben Darío Insua tras el despido de Néstor Gorosito tras ocho partidos. El técnico, además, no mostró buenos reflejos para los cambios. Y ya son demasiados clásicos sin victorias, apenas una -el 3 de marzo del año pasado, 3 a 2 contra Racing- en los últimos 28 enfrentamientos.

Así y todo, el presente deportivo no es tan dramático como la situación financiera. Con un pasivo de 67 millones de dólares, la convocatoria de acreedores es una posibilidad que se evalúa en el seno de la Comisión Directiva que encabeza Marcelo Culotta y genera una división en la masa azulgrana.

Los números no cierran por ningún lado y como muestra basta el bono contribución que se pidió a voluntad de cada abonado en ocasión del duelo del domingo: se recaudaron 51.475.000 pesos producto del aporte de 3.959 socios. No alcanzó para cubrir 160 millones producto de cuatro operativos policiales adeudados de la gestión de Sergio Costantino.

Durante la campaña, el presidente se había mostrado reacio al concurso preventivo. “Nosotros sabemos que la convocatoria de acreedores puede ser una herramienta a utilizar en algún momento. Inicialmente, nosotros no vamos a utilizarla. Sabemos que es muy sensible y, por otro lado, no queremos que nadie nos regule y nos diga qué tenemos que hacer. Respecto a la verificación de deuda, hay formas de hacerlo con honestidad, transparencia y comunicación”, aseguró Culotta.

Sin embargo, los juicios que ponen en peligro incluso la sede de la Avenida La Plata -hay un reclamo de Ignacio Piatti de 4.400.000 dólares-, los embargos, las inhibiciones y hasta una queja del futsal femenino por los premios adeudados en 2025-2026 y por el deterioro de la ropa para jugar los partidos, generan presión interna.

Hace un mes, después del partido con Unión en el Nuevo Gasómetro, Culotta se reunió con Manuel Agote, quien fue su rival en las elecciones del 30 de mayo por Movete Boedo Movete, que terminó en el cuarto lugar. Lo acompañaron el vicepresidente Juan Manuel Campos, el secretario Juan Castagna y el tesorero Maximiliano Ferreira. El encuentro se llevó a cabo en las oficinas de la agrupación opositora durante tres horas y contó con la participación de Sebastián Pareja, armador de la Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires y líder del espacio opositor.

Agote, que impulsó la convocatoria de acreedores durante la campaña, le sugirió una hoja de ruta y puso a disposición herramientas y agenda. Culotta y compañía escucharon y el único temor que manifestaron fue la respuesta de la AFA. Pareja ofreció intermediación política.

Esa misma semana, Culotta se juntó con Claudio Tapia y fue acompañado por los mismos dirigentes. “Tuvimos una gran reunión”, dijo el presidente en la reunión de Comisión Directiva de la semana pasada. Todo indica que cuenta con el aval de Chiqui para avanzar con el tema que inquieta a todo San Lorenzo.

Después de esa reunión, aparecieron pasacalles en la esquina de San Juan y Boedo. “No a la convocatoria. Este es el verdadero vaciamiento. Pacto espurio para robarse el club”, se leía en letras negras. La respuesta parecieron esos afiches que se pegaron en las paredes del Pedro Bidegain y que observaron en la previa del duelo con Boca. Ahí podían verse las caras de los ex presidentes Matías Lammens, Marcelo Tinelli, Horacio Arreceygor, Marcelo Moretti y Costantino bajo la leyenda: “Fundieron San Lorenzo”.

Para llevar a cabo la convocatoria de acreedores, Culotta necesita la aprobación de la Asamblea, que es la misma que fue elegida en 2023, cuando Marcelo Moretti asumió el cargo. Son 90 representantes, pero no tiene la mayoría. Por eso necesita acuerdos. Y hay cierta resistencia.

César Francis, vocal por la minoría, aseguró en La Oral Deportiva (Radio Rivadavia): “El único camino para reconstruir es separar la deuda legítima de la ilegítima, no reconocer aquello que no se haya que pagar. Con eso vas a bajar el pasivo nominal de manera en un altísimo porcentaje, cosa que no se hizo al día de hoy. Para esta coyuntura, el concurso de acreedores es una irresponsabilidad absoluta”.

Existe una cuestión que preocupa a algunos ex dirigentes. Es el caso de Néstor Navarro, ex vicepresidente que reclama cuatro mutuos por la suma de 2.418.793,50 dólares y con el que ya hubo una mediación judicial. Una convocatoria de acreedores pondría a todos en la misma situación.

Y también hay un costo político: la convocatoria restringe el margen de acción de los dirigentes, ya que significa ponerse en manos de la Justicia. Perder autonomía limita. Aunque a esta altura, con una deuda impagable y tan lamentables decisiones institucionales, nadie sabe qué es mejor.



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