Cristiano Ronaldo cambió oficialmente de equipo. Luego de días de rumores y a través de sus redes sociales, el futbolista portugués confirmó que se casó con la argentina Georgina Rodríguez, su pareja desde hace diez años y con quien tienen dos hijas Alana Martina y Bella Esmeralda.
En la descripción de la foto donde tienen sus manos entrelazadas con anillos de oro, escribieron sus iniciales con un corazón en medio. Según un comunicado emitido por la pareja, la ceremonia civil tuvo lugar este mismo martes en en Cascais (Portugal), y se trató de una boda íntima a la que tan solo han acudido sus cinco hijos, las dos mencionadas más los tres anteriores de la leyenda portuguesa.
Pasó exactamente un año del compromiso. Al menos de que lo anunciaron, también, a través de sus redes sociales. “Sí, quiero. En esta y en todas mis vidas”, había escrito Georgina Rodríguez (Buenos Aires, 32 años) el 11 de agosto de 2025. Después de nueve años de relación, así anunciaba que Cristiano Ronaldo (Funchal, Portugal, 41 años) le había pedido matrimonio con un espectacular anillo de compromiso, valorado en más de seis millones de euros.
Ella decidió compartir la noticia en su perfil, donde actualmente acumula más de 77 millones de seguidores y esta publicación alcanza los 18 millones de Me gusta. Desde entonces, silencio. Nada se supo sobre la celebración: Se especuló con el lugar, el día y los posibles invitados.
La pareja prefirió llevar la organización de la boda en la más estricta intimidad. En las últimas semanas los rumores sobre una inminente celebración sonaban cada vez con más fuerza. Pero, de nuevo, nada confirmado. Hasta hoy, cuando se han dado el “sí, quiero”.
La historia de amor entre Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez
Hace exactamente diez años, los caminos de Georgina Rodríguez y Cristiano Ronaldo se cruzaron por obra del destino y dieron inicio a un romance que cambiaría sus vidas para siempre. Lo que comenzó como un encuentro casual en una tienda Gucci de Madrid, terminó convirtiéndose en una de las historias de amor más mediáticas de estos tiempos.
La joven, que en aquel entonces tenía 22 años, se encontraba trabajando en el local de moda de lujo cuando vio cómo una de las máximas figuras del fútbol mundial cruzaba la puerta. “Cuando lo vi por primera vez, sentí que se paró el tiempo. Nunca había visto un hombre tan lindo, tan atento… Es el hombre más guapo que vieron mis ojos”, confesó en una entrevista con Elle España.
El por entonces delantero del Real Madrid venía de separarse de la modelo Irina Shayk, con quien había mantenido una relación de cinco años y aquel encuentro casual con Georgina marcaría el comienzo de una historia que cambiaría la vida de ambos y, una década después, los llevaría a tomar la decisión de unirse en matrimonio.
Paradójicamente, mientras mantenía con Lionel Messi la rivalidad más emblemática de la historia del fútbol en la disputa por el trono al mejor jugador del mundo, la vida del portugués volvía a tener un vínculo con la República Argentina.
“Mi mujer es argentina. Obviamente que tengo que tener cariño por los argentinos. Por eso es que todo está bien, no pasa nada”, decía Cristiano un mes atrás en una conferencia de prensa durante la Copa del Mundo.
La historia familiar de la futura esposa de Cristiano Ronaldo
Georgina Rodríguez nació en Buenos Aires el 27 de enero de 1994 fruto de la relación entre el argentino, Jorge Rodríguez, y la española, Ana María Hernández. La pasión que tenía por el fútbol llevó a su padre a probar suerte en España tras varios años en las inferiores de Racing, donde no logró dar el salto a Primera.
El oriundo de Avellaneda emigró a la ciudad española de Elche en 1984 con la ilusión de construir un futuro diferente y dejar atrás las dificultades económicas que atravesaba en Argentina. Allí conoció a María Jesús, con quien contrajo matrimonio y tuvo una hija llamada Patricia Estela.
Sin embargo, aquella relación llegó a su fin y, tras la separación, Jorge decidió comenzar una nueva etapa en la ciudad de Jaca, en la provincia de Huesca. Allí conoció a Ana María, con quien formó una nueva familia y tuvo a sus dos hijas: Ivana y Georgina.
“Mi padre es argentino y mi madre es de Murcia. Fueron a Buenos Aires con mi hermana Ivana para que ellas conocieran a la familia de mi padre. Decidieron quedarse un tiempo allí y nací yo”, le contó Georgina a la revista XLSemanal en 2018.
Tras el intento frustrado de Jorge en convencer a su mujer de quedarse a vivir en Argentina, la familia decidió regresar a España cuando Georgina apenas tenía un año. Primero se instalaron en la ciudad de Murcia y, tiempo después, se asentaron definitivamente en Jaca, donde la futura esposa de Cristiano pasaría gran parte de su infancia.
Si bien en su serie documental de Netflix “Soy Georgina”, la modelo no se refirió públicamente sobre sus dramas familiares, la realidad es que, según informaron distintos medios europeos, su padre estuvo involucrado en el negocio de drogas ilegales cuando terminó su carrera como futbolista en España.
Jorge Rodríguez fue condenado por la justicia y permaneció en la cárcel por diez años. Según el periódico británico, Daily Mail, cumplió condena en tres cárceles españolas, entre el 2003 y el 2013.
Luego de cumplir su condena, regresó a la Argentina. Falleció en 2019, Buenos Aires, cuando tenía 70 años, producto de las secuelas de un infarto cerebral que había sufrido dos años y medio antes.
“Un hombre bueno e inteligente, capaz de hacerlo todo por su familia, aunque supusiera alejarse de ella. Lo intentó todo por vernos bien. Algunas veces, las cosas salieron mal, de lo cual hemos aprendido, de sus errores. Pero sus intenciones siempre fueron las mejores. Siempre nos dijo, desde pequeñas, cuando sufríamos por algo: ‘Las campeonas no lloran’. Amaba el fútbol y el deporte. También tenía como pasión el ajedrez, era muy astuto. Su huella permanecerá siempre en nosotras”, le confesó la modelo a la revista ¡Hola! en 2019.
En aquel reportaje, Gio recordó que, aunque hubo etapas en las que no pudieron verse por distintos “motivos y circunstancias”, el vínculo con su padre nunca se rompió, ya que él siempre mantuvo contacto con ella y con su hermana.









