El atletismo australiano está de luto por la muerte de Natasha Ward, una prometedora corredora de 21 años que se destacaba en las pruebas de mediofondo en Nueva Gales del Sur. La joven, que además cursaba una carrera universitaria en Sídney, había conseguido recientemente una medalla de bronce en los 800 metros de los Campeonatos Nacionales de UniSport.
La causa de su fallecimiento no fue divulgada públicamente, en respeto a la privacidad de su familia y por pedido de sus allegados.
Ward atravesaba un momento de crecimiento en su carrera deportiva. Entre sus principales logros se encontraba un podio en los Campeonatos Escolares de Nueva Gales del Sur en los 1.500 metros, además de una medalla de plata obtenida en 2023 y el bronce conseguido este año en los 800 metros.
Más allá de sus resultados, quienes compartieron entrenamientos y competencias con ella la recuerdan por su personalidad y su compromiso con el atletismo. En un comunicado, su club destacó que Ward era mucho más que una deportista.
“Su amabilidad y alegría conmovieron a todos los que tuvieron la suerte de conocerla”, señalaron. También remarcaron su entusiasmo y compromiso, que servían de inspiración para sus compañeros de entrenamiento, y su permanente disposición para colaborar con el equipo.
Ward también combinaba su carrera deportiva con sus estudios. Era estudiante de Ciencias del Ejercicio y del Deporte en la Macquarie University de Sídney, mientras continuaba desarrollando su trayectoria en el atletismo.
La noticia provocó numerosas muestras de dolor dentro de la comunidad atlética australiana. El corredor Nathan Breen fue uno de los que expresó su pesar: “Es una noticia devastadora. Mis pensamientos están con la familia y los amigos de Natasha”.
Una madre vinculada al atletismo de Nueva Gales del Sur también recordó un gesto de Ward con su hijo, a quien había ayudado a encontrar el par de zapatillas de running adecuado. “Su calidez y su amabilidad eran inolvidables”, contó.
“Esta noticia ha sido un completo shock. Simplemente no hay palabras”, expresó otro integrante de la comunidad atlética australiana.
El fallecimiento de Ward representa un nuevo golpe para el atletismo de ese país, que apenas unas semanas antes había sufrido otra pérdida. Jemma Stapleton, velocista australiana de 25 años, murió durante unas vacaciones familiares en Tailandia tras sufrir graves lesiones en la cabeza en un accidente de moto.
El entrenador de atletismo Scott Rowsell había despedido a Stapleton luego de conocer la noticia de su “trágico y repentino fallecimiento” y la había definido como una persona “hermosa y de personalidad brillante”.
En el caso de Ward, el comunicado de su club cerró con un mensaje para sus familiares, amigos y todos aquellos que compartieron su vida deportiva: “Nuestros pensamientos están con la familia, los amigos y todos los que tuvieron el privilegio de conocer a Natasha”.









