sostenerlo o cortar el ciclo antes del clásico con Boca

sostenerlo o cortar el ciclo antes del clásico con Boca

“Calma”. Esa palabra utilizó Diego Milito este lunes por la mañana, cuando lo consultaron sobre la situación de Juan Pablo Vojvoda, insostenible desde los resultados.

El presidente de Racing es consciente de una campaña inadmisible, sobre todo teniendo el crecimiento deportivo que tuvo el equipo en la última década. Con 5 puntos sobre 27 disputados, último en la Zona B, 24° en la tabla anual y afuera de todas las competencias internacionales de 2027, el ex delantero charlará con el entrenador esta tarde, antes o después del entrenamiento.

Lo concreto es que, a esta hora, se debate entre bancar el proyecto o cortarlo antes de los cuartos de final de la Copa Argentina, instancia en la que enfrentará a Boca, la última bala celeste y blanca.

En ese sentido, se lleva a cabo una reunión entre los principales dirigentes, con Milito y el secretario deportivo Sebastián Saja a la cabeza. Vojvoda lleva once partidos al frente del plantel. Solo ganó tres y perdió seis de los últimos siete. El presente es dramático. Desde los números, pero sobre todo desde el rendimiento. De aquel comienzo que ilusionaba, la victoria 4 a 1 contra Defensa y Justicia por la Copa Argentina, al desconcierto que mostró con Huracán apenas pasaron dos meses.

¿Qué evalúa Milito? Que discontinuar el ciclo en apenas un puñado de partidos no va de la mano de la “batalla cultural” que quiere dar. Pero también tiene claro que los resultados mandan y que la gente ya lo apunta a viva voz. Por otro lado, hay una cuestión que se pone sobre la mesa. Si sale ahora Vojvoda, ¿hay que buscar otro entrenador o apostar al interinato de Chirola Romero? Y si llega un nuevo técnico, ¿no corre el riesgo de quemarse si pierde con Boca? Ya se despidió a Gustavo Costas, cuya campaña en el primer semestre fue muy mala, pero venía de dos temporadas exitosas y era querido por la gente.

Llamó mucho la atención ver al técnico hablando solo, pronunciando los cambios. El desarme del mediocampo con el ingreso de Duvan Vergara por Matías Zaracho fue una modificación negativa y el equipo terminó perdiendo. Vojvoda hizo una autocrítica en la conferencia de prensa, pero se aferró al cargo. Avisó que no piensa renunciar.

“Sé que hay mucha gente que está esperando eso. Lo siento así. Tal vez se espera que yo abandone y que también abandone a mis jugadores. Estoy pasando un momento muy duro. Siento críticas que muchas pueden ser justas, pero hay muchas que también son injustas. El fútbol es por resultados y yo soy consciente de eso”, dijo en el Tomás Adolfo Ducó, al tiempo que le gritaban desde afuera “renunciá, Juan”. Fue un momento incómodo.

“Insisto en que yo soy el máximo responsable de esto. Pero yo no siento que no sirvo. Siento que no gano partidos y me duele, pero no siento que sea un entrenador que no sirva. Por supuesto, también siento un dolor enorme por mí y por mis jugadores”, enfatizó, visiblemente conmovido.

“Lo que se puede hacer es seguir intentando, es seguir buscando las soluciones que hoy no encontramos. Yo no veo un equipo que esté entregado, no veo un equipo que se desparrame en el campo de juego y que no tenga una idea o que no sepa jugar”, agregó.

Vojvoda también dijo que había periodistas que lo estaban “esperando”. No dio nombres. “El fútbol vive de esto también, de descomprimir. Gritos de afuera, los que escucharon ustedes. Pero, ¿qué quieren? ¿Que abandone a mis jugadores?”, apuntó.

Los hinchas ya le picaron el boleto. Le reprochan las derrotas, lógicamente. Pero también, los volantazos que dio en los últimos partidos. Contra Atlético Tucumán arrancó a bordo de un 4-3-3 que modificó a los 20 minutos, cuando el equipo ya perdía frente al decano. La salida de Matko Miljevic fue polémica. Y sobre todo, prescindir de Mateo Martínez, un promisorio zaguero de 20 años producto del predio Tita para darle la titularidad a Mateo Pérez, recién llegado de Cerro Porteño, quien quedó retratado en los goles de los tucumanos y el último de Huracán.

Los refuerzos son facturas que se le pasan a la secretaría técnica. Matías Kranevitter y Juan Espino no mostraron ser soluciones. Matías Pérez, dicho está, empezó mal. Gastón Lodico, Leonel Pérez y Ulises Ortegoza recién se están acoplando. Lautaro Díaz, por ahora, no gravita. Juan Barinaga debutó el domingo y Leandro Córdoba todavía no tuvo su bautismo en Primera.

Vojvoda se levantó temprano pensando en dar vuelta la situación. Mientras tanto, surgen nombres para reemplazarlo. Desde Luis Zubeldía hasta Sebastián Beccacece. Algunos pensaron en un guiño a Eduardo Coudet, a quien la cuenta oficial del club saludó por su cumpleaños. Fue el sábado, 24 horas antes de otra derrota. Por el contexto, celebrar los 52 años del Chacho pareció una publicación con muy poca puntería, casi en sintonía con Maravilla Martínez, que hace 10 partidos no logra marcar un gol.



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