Francia y España ya esperan en semifinales. Del otro lado de la llave, Noruega o Inglaterra le darán a la UEFA a su tercer clasificado para la definición del Mundial 2026. Y si este sábado -o, tal vez, a primera hora del domingo si La Scaloneta nos hace sufrir un poco más de la cuenta-, Suiza mete el batacazo contra la Argentina, el Viejo Continente tendrá la exclusividad en la pelea por el título…
Cuatro de cuatro, casi una Eurocopa. Quién pudiera… La UEFA fue fundada en 1954 (38 años después que la Conmebol) y ya, en 1960, comenzaba a disputar su principal competencia de selecciones. Así y todo, antes y después de ese punto cero, hubo varias situaciones donde coparon las semifinales de la Copa del Mundo. ¿La última? En Rusia 2018. Pero vamos por partes…
En Italia 1934, la selección local se metió en semis al igual que Austria, Alemania y Checoslovaquia; en Inglaterra 1966, los Tres Leones fueron acompañados por Alemania Federal, Portugal y la vieja Unión Soviética; en España 1982, Italia, Alemania Federal, Francia y Polonia conformaron el póker de lujo; y en Alemania 2006, los germanos, Italia, Francia y Portugal fueron los mejores cuatro del certamen. En Rusia 2018, último antecedente: Francia, Croacia, Bélgica e Inglaterra conformaron el Top 4.
En Qatar 2022, Argentina campeona -por Conmebol- y Marruecos -por Africa- metieron la cola. ¿Qué pasará esta noche en Kansas?
Respeto, juega el campeón: desde las 22, Argentina vs Suiza
Pasar los cuartos para seguir soñando con la cuarta (estrella). Un juego de palabras que encierra un ciclo de ocho años, de cuatro títulos pesados de una era que este viernes cumplió cinco años de su primera vuelta olímpica. Un período que hizo olvidar las desventuras de 28 años sin campeonatos, de finales perdidas y de torneos en los que la Selección no estuvo a la altura.
Mientras algunos en el mundo intentan desprestigiar a un equipo de elite instalando que a la Argentina la favorecen, en la intimidad del hotel Origin de Kansas City no se desenfocan. Sí pueden usar estos rumores/opiniones infundadas como motivación extra, si es que se necesita pensando en el partido de esta noche ante Suiza, que podría poner a la Scaloneta en una nueva semifinal de un Mundial.
Scaloni en conferencia de prensa.
Hoy Argentina tiene algunos haters en redes sociales, pero el respeto del mundo fútbol está inalterable, salvo algunas excepciones (como el técnico y jugadores de Egipto) que parece más una reacción en caliente que una realidad. Los que algunos sueltan buscando pelos en la sopa para intentar desacreditar a la Selección, otros se sacan el sombrero. Como Murat Yakin, el técnico de Suiza quien le contestó a Olé ayer en la conferencia de prensa que “en general se juegan partidos justos. Hoy en día se puede controlar todo con la tecnología y el VAR. Argentina tiene un estilo de juego duro. Argentina vuelve a mostrar su astucia en cada enfrentamiento. Juegan con mucha pasión y si no te le plantas es difícil ganarles. Pero no diría que haya pasado algo malo o negativo. No hay que resolver con palabras después del partido. Es en el tiempo del juego, en los 90 minutos cuando se tiene la oportunidad. Insultar después no tiene nada que ver” (
Siempre los cuartos de final fueron difíciles para la Selección.
En los últimos 28 años, quedó eliminado en esa instancia tres veces: en 1998 vs Países Bajos con Passarella, y frente a Alemania en 2006 (con Pekerman) y 2010 (con Maradona). Alejandro Sabella lo graficó en la previa ante Bélgica en el Mundial 2014 con una referencia histórica. “Ojalá podamos cruzar el Rubicón”, dijo Pachorra en referencia a una acción determinante de la Antigua Roma.
La Scaloneta intentará justamente cruzar ese famoso río aquí en Estados Unidos. Para eso, deberá ajustar algunas cuestiones futbolísticas para que este partido ante la sorprendente Suiza no termine siendo un problema para el corazón de todos los argentinos. Ante Cabo Verde y Egipto el equipo sacó adelante las series por peso específico de algunos jugadores (Messi), por la resiliencia de este grupo y porque nunca se dio por vencido.
@chukymacias – enviado especial.
Ahora es momento de encontrar el equilibrio con (casi) los mismos nombres que jugaron los octavos: en principio el entrenador confía en la base porque sienten que son los que mejor entienden su idea. Lo hablado en la intimidad es tratar ajustar los retrocesos, ser más compactos para no sufrir tanto las transiciones post perdida del balón. Suiza tiene menos calidad individual que Egipto, pero juega mejor en bloque y es algo a tener en cuenta, más allá de que le falta su figura (Johan Manzambi) por lesión.
Se viene un partido pesado en el Arrowhead Stadium de Kansas City, esa misma cancha donde comenzó la historia en este Mundial con aquel 3-0 ante Argelia, con el triplete de Leo Messi. La Selección será local, como en todos los estadios: la ciudad comenzó a vestirse de celeste y blanco, y el mejor reflejo fue el Banderazo en el Mill Creek Park donde la gente se unió para hacer el aguante. Aguante que se trasladará en las tribunas de un estadio con capacidad para 69.045 que tendrá a más de un 80 por ciento con la camiseta de Messi. Porque Leo es la bandera y sus compañeros quieren ser el sostén, para que el capitán siga escribiendo más páginas gloriosas.
Ahí va la Selección. Con los valores claros, con el recuerdo del Maracaná, de Wembley, de Lusail, de Miami. Y con el sueño intacto.
@chukymacias – enviado especial.

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