Madonna con Ronaldo como chofer, Shakira y hasta Pelé: así fue el primer half-time show de los Mundiales :: Olé

Madonna con Ronaldo como chofer, Shakira y hasta Pelé: así fue el primer half-time show de los Mundiales :: Olé


Michael Buffer grita a los 81 como cuando tenía tres décadas menos. Anuncia lo que vendrá de inmediato, lo mismo que Chris Martin, cantante de Coldplay, había anticipado antes del partido. El primer half-time show en la historia de los Mundiales. Las pantallas curvas del MetLife, ubicadas en los corners, inician el countdown para que los que deseen vayan por su hot dog, por su cheese beef, por una cerveza fresca para paliar el calor. Porque la Tierra gira, pero el sol parece decidido a quedarse quieto para iluminar Nueva Jersey como si fuera el mediodía.

Suena El Símbolo. Hit del 94. “No te preocupes más, oh no, mantén el movimiento”. Una arenga para lo que ocurre en el campo que queda cubierto por un telón para una cama king size, con garabatos a modo graffiti, una pelota multicolor al estilo de las remeras hippies decoradas con anilina. El escenario se arma contrarreloj: faltan 40 segundos y Michael vuelve a anunciar con su voz característica del box que habrá show.

Ronaldo y Ronaldinho en la final (REUTER).

Los coreógrafos apuran el ritmo, se posicionan. Otro countdown (les encanta a los yanquis) precedido de un silbatazo da el inicio. Comienza la orquesta, chelos, trompetas, flautas y violines. La voz de Madonn aparece por los altoparlantes en forma de semicírculo tendidos sobre el campo. Vibra todo. Ella canta sobre un auto ,lo maneja Ronaldo y Ronaldinho, que luego disfrutan en la cancha. Al menos un ratito.

El show muta. Seven Nations Army suena. Arranca otra correo. Es Broadway. Hay rojos y amarillos danzando. Pero se corta el ritmo por la voz de BTS, cantante de K-Pop. Bass boom sweet. Hay otra danza sobre la pelota, el hitman le danza a la cámara. La gente lo sigue, los fuegos artificiales le dan grandilocuencia. Un estallido antes del silbato. De otro silbato.

Ted Lasso irrumpe. El actor interpreta a un entrenador supuestamente preocupado, que quiere hacer cambios. Del banco de suplentes sale el relevo para romperla. Justin Bieber, el pibe Bieber, guitarra acústica en mano. La voz suave del lento que en los 90 podría haber generado matches en los boliches de Argentina conmueve a los que están afuera. Pero hay que cortar con lo dulce. “Dai, Dai”. La voz de Shakira, linkeada ya con las ceremonias de las Copas de Mundo. Detrás suyo bailan decenas de bailarines que practican desde que estaban en la fila de ingreso al estadio, allá por las 8.

Shakira, cantando en el entretiempo (REUTER).Shakira, cantando en el entretiempo (REUTER).
BTS también tuvo su espacio (AP).BTS también tuvo su espacio (AP).

Pero de vuelta otro giro. “Have your flags” pide ese cine gigante que está ubicado en cada esquina. Las bengalas de humo pintan de multicolor el cielo de Jersey. En la pantalla Pelé en tiempos del Cosmos grita: “Love”. Todo el estadio mueve sus banderitas. En cancha las pelotas representan al mundo, las banderas se mueven al ritmo. Los fuegos artificiales tronan. Entretienen al griterío mientras en los vestuarios, Luis de la Fuente y Lionel Scaloni reagrupan y acomodan fichas. Hay fiesta. Que llega a su fin: así como la escenografía se armó, se desarma como Bumblebee. Se van el telón, los bailarines, los showmans. Todos. Porque el segundo tiempo del verdadero show está por comenzar.

NUEVA JERSEY (ENVIADO ESPECIAL).