Tuchel: las lesiones que forzaron el retiro, su trabajo como barman y el DT que decepcionó a Di María :: Olé

Tuchel: las lesiones que forzaron el retiro, su trabajo como barman y el DT que decepcionó a Di María :: Olé


Cuando un entrenador deja una marca en el rubro, no necesariamente lo hace por la cantidad de títulos ganados o por una larga experiencia en sus hombros. Porque, en ese caso, Thomas Tuchel es uno más dentro de la lista de técnicos que han logrado varias consagraciones en este siglo. Sin embargo, a este personaje alemán, las características propias lo hacen único en su especie.

Pocos son aquellos que pueden mostrar en su CV un ascenso tan meteórico. Pocos, también, pasaron por las situaciones por las que pasó el nacido en Baviera. Probablemente eso haya construido alrededor de él un carácter tan fuerte. A tal punto que, de los seis clubes que dirigió en sus 19 años de trayectoria profesional, apenas en uno solo estuvo más de dos años en el cargo. Incluso en la actualidad, en la selección de Inglaterra, minutos después de haber conseguido el pase a las semis de un Mundial, no dudó en comentar que no estaba conforme con el desempeño de su equipo, lo que generó un duro cruce de declaraciones con Bellingham.

Tuchel y una forma particular de manejar los grupos. (AP Photo/Julio Cortez)

Central. De técnica rudimentaria. Tuchel era un zaguero más de la liga del ascenso alemán. Hizo inferiores en el Augsburgo pero jugó durante años en el Stuttgarter Kickers, de la Bundesliga 2. Ahí, debutó a los 19 años. A los años, las lesiones aparecieron en su cuerpo. Los cartílagos debajo de la rótula de una de sus rodillas dijeron basta y se retiró a sus 25 inviernos, en el SSV Ulm Fußball de la tercera división germana.

Un retiro prematuro y un giro inesperado

Fue tal el golpe emocional, que decidió apartarse por completo del fútbol. Se mudó a Stuttgart, a un poco más de 200 kilómetros de su Braviera natal, y comenzó a estudiar Administración de Empresas. Su futuro, parecía estar lejos del verde césped. De hecho, para pagar la carrera universitaria, comenzó a trabajar en un famoso bar nocturno de la ciudad, Radio Bar, como barman. “No quiero recordar la cantidad de tragos equivocados que armé cuando comencé”, recordaba hace un tiempo Tuchel.

Pero el destino estaba escrito para él. Su lugar en el mundo medía 105×70. En esa corta carrera como futbolista, el alemán fue dirigido por Ralf Rangnik, hoy técnico de la selección de Austria y rival de la Argentina en la fase de grupos del Mundial. Y esa buena relación fue la causante para que vuelva al deporte. “Cuando me enteré de que trabajaba en un bar en Stuttgart para ganarse la vida, casi no podía creerlo”, le señaló Rangnick a la BBC.

Así fue como el ex DT del PSG comenzó a trabajar en las juveniles del Stuttgart en 1999, y a los años llegó a su primer éxito, al ganar la Bundesliga Sub-19 de 2004/2005. Sin embargo, se tomó la decisión de no renovar su contrato por eso que tanto lo representa: su personalidad. Y por ese mismo motivo, sus estadías en los equipos que más adelante dirigiría serían cortas, para lo que Europa acostumbra.

Los éxitos y las tensiones como costumbres

Las relaciones tensas fueron una costumbre en cada club que pisó. Entre ellas, se encuentra la de, justamente, un campeón del mundo con la Selección. Estando en París, Tuchel inicialmente había generado una buena impresión en Ángel Di María. De hecho, uno de los motivos por los que renovó su contrato, en 2018, hasta 2021 con el equipo más poderoso de Francia fue, dicho por el Fideo mismo, “por la confianza del nuevo entrenador, Thomas Tuchel”. En ese equipo, también estaba Leandro Paredes y luego se sumaría Mauro Icardi, pero con quien no terminó una relación positiva fue el propio Angelito, que le comentó hace unos años a Olé que uno de los técnicos que más lo decepcionó había sido T.T.

Aunque también supo conseguir campañas más que positivas tanto en el Mainz como el Borussia Dortmund, pero donde más engrosó su palmarés fue en el PSG, al conseguir en dos oportunidades tanto la Ligue 1 como la Supercopa de Francia, además de una Copa Francesa y otra Copa de la Liga.

Pero fue en Chelsea el lugar que lo confirmaría como un DT que dejó una huella en esta década. Ganó la Champions League del 2020/2021 ante nada menos que el Manchester City de Pep Guardiola, a quien describió como “uno de los mejores de la historia”, revelando así su alta estima hacia el español. Sin embargo, y a pesar de su éxito previo, su llegada a la selección de Inglaterra no causó más que desaprobación al comienzo de toda la prensa inglesa.

Desde el “es un día oscuro para el fútbol inglés. Somos el hazmerreír del fútbol mundial” del Daily Mail, al “el problema es de la Federación” del Telegraph, Tuchel nunca tuvo la banca de los ingleses. Hasta ahora. Porque enfrente hay un rival mayor. Porque el partido de este miércoles con la Scaloneta puede significar el ascenso o la caída del alemán en los Tres Leones.