Se sufrió, pero Argentina le ganó 3-1 a Suiza y se metió a las semifinales del Mundial 2026. Y jugará contra Inglaterra, ni más ni menos. Aunque los suizos, molestos con la eliminación, fueron muy críticos con el arbitraje. Desde el DT hasta uno de sus jugadores, quien directamente responsabilizó al juez por la derrota a raíz de la expulsión de Breel Embolo vía VAR.
“Sinceramente, no sé qué está haciendo este árbitro acá. No lo sé. No entiendo por qué lo llaman para una situación como esta, porque hubo muchas faltas; quizá incluso antes había acciones que merecían una tarjeta amarilla. Así que no entiendo cómo el VAR puede cambiar un partido por una jugada así. Simplemente dejen que el árbitro haga su trabajo, ¿saben?”, expresó el volante Remo Freuler.
“No hubo emociones. Fue una gran lección, porque creo que hicimos un muy buen partido y, al final, lo perdimos por culpa del árbitro”, añadió.
El entrenador de los suizos, Murat Yakin, también fue contundente a la hora de referirse a esta acción. Del mismo modo que felicitó a todos sus dirigidos por haberle “remontado al campeón”, aseguró que lo castigó “una regla inaceptable que se nos haya eliminado de esta manera. No se entiende lo que pasó, lo que hizo al árbitro. Esta regla destruyó el partido. No había razón para esa amarilla, repito. Esa situación era que siguiera la jugada y ya”.
“Con 10 peleamos, defendimos bien y controlamos. Hemos hecho un trabajo excelente”, expresó el DT. En este sentido, se refirió a Embolo, quien inmediatamente después de ver la roja rompió en llanto: “Estaba mal. No lo culpo. Es un jugador de equipo, está muy mal. Está roto. El error arbitral nos ha castigado a todos”.
El cambio de protocolo en el VAR por el que se justifica la expulsión de Embolo
La expulsión de Embolo se apoya en una ampliación de facultades al VAR que se aprobó para este Mundial mediante la Circular Nº 32 del 31 de marzo último en su 140ª Asamblea General Anual. Allí se amplió el concepto de revisión por “confusión de identidad”: ahora puede intervenirse cuando el árbitro amonesta o expulsa al jugador equivocado “de cualquiera de los dos equipos”.
La regla antes solo se refería a confundir jugadores del mismo equipo (si hacía foul uno y amonestaban a otro); con este cambio, se ha instruido a interpretar que una acción en la que se amonesta por una falta que resultó ser simulada por el rival también se encuadra en “confusión de identidad”.
El protocolo quedó así: “Se revisará la confusión de identidad si se ha sancionado con tarjeta amarilla o roja a un jugador, pero la infracción por la que se le haya amonestado fue cometida por otro jugador de cualquiera de los dos equipos” (página 183 de las Reglas del Juego FIFA).
En sus explicaciones de los cambios, la IFAB, organismo que revisa y aprueba las reglas del fútbol, aclara que la infracción no puede revisarse por sí misma (al no ser APP de un gol, o penal, o acción de roja directa).
Pero señala en la página 202 que en el nuevo protocolo, el VAR puede revisar “Una confusión de identidad, consistente en que el árbitro muestre una tarjeta amarilla o roja, pero esté sancionando por la infracción en cuestión claramente al jugador equivocado de cualquiera de los dos equipos; la infracción en sí misma no se puede revisar excepto en el contexto de la confusión de identidad.”
Así se aplicó en Estados Unidos-Paraguay en la fase de grupos, y así volvió a hacerlo el VAR de anoche, el mexicano Pacheco: observó que la supuesta infracción por la que Pinheiro amonestaba a Paredes no había existido, y que la confusión era producto de una clara simulación de Embolo, que al pasar junto a él pegó un salto hacia adelante e incluso abrió las piernas para tratar de engancharse con el volante de Boca.
Pacheco llamó a Pinheiro a la pantalla y, al verlo, el portugués rápidamente notó el engaño en que había caído, le retiró la amarilla a Paredes (quien de entrada le había dicho: “¡No lo toco!”) y castigó con la correspondiente amonestación la simulación de Embolo, que ya había sido bien amonestado a los 43’ del primer tiempo por un fuerte foul a Paredes y, por lo tanto, dejó a Suiza con diez.














