El pase de Ángel Correa a River se sigue cocinando a fuego lento, aunque la sensación es que cada vez falte menos para alcanzar el punto exacto para que el extremo de 31 años campeón del mundo en Qatar se convierta en refuerzo del equipo de Eduardo Coudet. Porque este lunes se produjo otro hecho que claramente está relacionado de manera directa con el futuro del ex Atlético Madrid formado en San Lorenzo que ya tiene un acuerdo de palabra con los dirigentes del CARP por sus condiciones económicas y la extensión de su contrato.
La dirigencia de Tigres de Monterrey confirmó que Correa no formará parte de la delegación que viajará este jueves a Tijuana para enfrentar al Xolos el viernes (desde la 12 hora argentina), por la primera fecha del Apertura 2026 de la Liga MX. Y si bien Angelito no había estado en los dos amistosos de pretemporada de los Felinos, que esté ausente en el comienzo de la competencia oficial ya es mucho más que un indicio sobre la determinación de Tigres: teniendo muy claro que el deseo del jugador es ser vendido al club de Núñez y que la institución necesita dinero para saldar deudas y reinvertir en refuerzos, los 13 millones de dólares que River mantiene como oferta definitiva por la ficha del picante punta se presentan como la mejor salida del futbolista que fue la gran figura del equipo del argentino Guido Pizarro en la última temporada.
El último movimiento del presidente de River, Stefano Di Carlo, y del director deportivo Pablo Longoria resultó fundamental para ablandar la firme postura de Tigres, que luego de rechazar la oferta inicial de u$s 10.000.000 se plantó con que la única alternativa que tenía el CARP para comprar a Correa era pagar los 18 millones de dólares de la cláusula de rescisión que tiene el jugador en su convenio en México hasta el 30 de junio de 2030.
La llave de River para destrabar la negociación
A partir de que el contrato de #AG7 incluye un acuerdo que estipula que desde el 1° de julio de 2027 el monto de su cláusula de salida desciende a diez millones de dólares, River fue contundente en la negociación: si el club de Monterrey no acepta venderlo por u$s 13M, en Núñez saben que dentro de 12 meses podrán contar con el delantero por la suma de la oferta inicial que desestimaron en México: u$s 10.000.000.
En este contexto, sumado al quiebre que se produjo entre Correa y los hinchas de Tigres por sus presiones para ser vendido a River, los dirigentes de la institución azteca entienden que deben aceptar el anhelo de Angelito: “Mantener en el plantel a un jugador enojado perjudica a todas las partes”, admiten.
Por lo tanto, en las próximas horas habrá nuevas charlas entre ambos clubes para afinar los números y bajarle el telón a esta novela del mercado de pases de River. Aunque tampoco se puede descartar que se produzca otro giro más en esta negociación tan compleja.










