La famosa publicidad de bujías se pregunta: “¿Arranca o no arranca?”. Si de Sebastián Driussi se trata, lamentablemente para River, arranca y el motor se apaga rápido. En horas de felicidad en Núñez por la llegada de refuerzos y las negociaciones en curso, el arranque del segundo semestre del año ya le dejó una mala noticia a Eduardo Coudet debido a una nueva lesión del delantero, que será baja tanto en el partido frente a Aldosivi por Copa Argentina y en las primeras tres fechas del Clausura ante Barracas Central, Gimnasia y Rosario Central.
Los goles en Portugal en el amistoso frente a Flamengo, picante para ir a presionar alto y forzar el error rival y con una aparición bien de #9 en el área, el Gordo le dejó en claro al Chacho su intensión de pelear por la titularidad ante la llegada de dos competidores de peso como Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré. Sin embargo, el desgarro en el gemelo izquierdo que sufrió en las últimas horas lo obligará a parar nuevamente en un momento inoportuno porque perderá de arranque un terreno importante.
Sus cualidades dentro del área son indiscutibles, la capacidad para retroceder unos metros y asociarse tanto de espaldas como de frente al arco lo convierten en una pieza fundamental en el ataque, pero su físico ya es su principal enemigo. Porque una vez más, en un momento clave, Driussi empieza desde atrás. Un freno de manos que no se puede sacar desde su regreso a River, ciclo en el que ya registra nueve lesiones que le impiden afianzarse en el 11.
Hace un año, el esguince severo en el ligamento interno del tobillo izquierdo que sufrió en el debut en el Mundial de Clubes le impidió comenzar el Clausura 2025, reapareciendo recién en la quinta fecha. Y un desgarro en el plena competencia lo privó de jugar la revancha de cuartos de la Libertadores frente a Palmeiras, duelo en el que River necesitaba revertir la serie.
En el inicio de este año, con Marcelo Gallardo al mando, fue titular en las primeras tres jornadas y una nueva ruptura fibrilar en el isquiotibial izquierdo lo obligó a parar casi tres semanas, mientras que con Coudet, no pudo revertir la tendencia . Otro desgarro -frente a Boca- lo dejó afuera de los últimos dos partidos de la fase inicial del Apertura, apenas sumó 90′ en toda la fase de grupos de la Sudamericana y si bien estuvo presente en el inicio de los Playoffs, el esguince grado II del ligamento colateral medial de la rodilla derecha que sufrió en semifinales contra Central en el Monumental lo transformó en baja para la final contra Belgrano.
Sus siete goles en los 17 partidos oficiales que pudo jugar en lo que va del 2026 (1.132′) retratan que es un delantero que no necesita de demasiados minutos para poder anotar. Sin embargo, en la vorágine riverplatense y con más competencia en el puesto, esta nueva lesión es un problema Gordo.










