El presidente de Vélez, Fabián Berlanga, finalmente decidió seguir en el cargo, después de pensar en alejarse definitivamente del club por los silbidos e insultos que escuchó en el Amalfitani al entregarle una plaqueta a Gustavo Quinteros, técnico de Independiente, el último DT en ser campeón con el Fortín. De todas maneras, confirmó que no se presentará a la reelección a fin de año. Apoyará a Nelson Pugliese, su amigo.
“La verdad es que me sentí mal, me agarró mucha tristeza. Es más, Guillermo (Barros Schelotto) cuando terminó el partido me dijo “¿sufriste mucho?”. Le dije “no, salvo los últimos minutos que siempre el equipo que va ganando trata de defenderse un poco más y el rival, obligado, te lleva un poquito para atrás”. Y él me dijo: “Entonces, ¿pensás que cualquier error o algo te pueden empatar el partido y no era merecido que esté pasando eso?”. “No”, le digo. Me dice “tu cara no dice lo mismo”. “No, esa parte”, le dije. Y, bueno, mi cabeza siguió funcionando y… la verdad que estaba muy triste porque es como que no se disfruta el momento. Es parte de la sociedad que nada alcanza y cuando uno hace la historia desde que asumimos hasta ahora, creo que no merecíamos esto. Le habíamos entregado una plaqueta a nuestro técnico campeón, que había sido Gustavo Quinteros, y empecé a escuchar insultos y cosas y pedidos. La verdad es que me apenó mucho, diciendo “no entiendo qué estoy haciendo acá”. Y terminé mal el partido, no lo pude disfrutar”, contó el dirigente.
“Uno se va olvidando y el partido te lleva a olvidarlo, pero cuando terminó volvió otra vez con todos esos pensamientos y a medida que pasaba el tiempo se agravaba. Entonces dije ‘no puedo estar así triste y no disfrutar Vélez’, porque me parece que es un momento de Vélez para disfrutarlo, amén de que no han llegado refuerzos o no… la decisión fue no traer ningún refuerzo ni ninguna incorporación, que estamos latentes a que pueda llegar alguna oportunidad. Y bueno, tomé esa decisión, decía ‘hasta acá llegué, estoy muy cansado, muchos días sin dormir’. Entonces, la verdad que sentí que era más lo que me afligía que lo que me alegraba, así que pensé que era lo mejor, descomprimir, que yo diera un paso al costado”, explicó en diálogo con radio La Red.
Además, contó que el presidente de la AFA, Claudio Tapia, lo llamó para apoyarlo.
Tema Almada, un dolor
Thiago, surgido de la Fábrica del Fortín, va a jugar en River. Eso no le gustó a Berlanga. “Estuve con Thiaguito, le dije durante el Mundial ‘venite seis meses’, estuve con él cuando fue con la Selección a la cancha de Boca. Yo lo traje a Vélez en Infantiles, me duele que se vaya a River? Pero yo no puedo pagarle lo que él necesita o quiere o merece ganar. No puedo ir contra la economía de River, van 85 mil personas a verlo. Tiene sponsors que nosotros no podemos, y mirá que los multiplicamos por cinco los sponsors”.
Además, se refirió a la estructura de las Inferiores de Vélez. “La fábrica no es gratis, si bien se recupera con las ventas, se gasta un montón de plata. Tuvimos que reducir y una de las formas es no incorporar”.
“Vélez no quiere poner en peligro la economía del club. Hoy hay 28 equipos con problemas. Entiendo al hincha pero al socio también. Entre viernes y sábado pasan 25 mil deportistas por la sede de Juan B. Justo. Estamos haciendo vestuarios nuevos. Eso no se ve”, agregó Berlanga.
“Vélez no podía sostener dos arqueros de la jerarquía que tenía, uno es Marchiori. Uno de los dos había que venderlo, Montero (a Boca)”, contó el presidente. “Tenemos 1.100 empleados a los que mes a mes les tenés que responder. Eso suma millones de pesos. Tenés que hacer frente a esa estructura. Y viene rompiendo récords. Entonces, sostengamos el modelo. Queremos trabajar en el déficit operativo. Decidimos bajar la masa salarial en el fútbol profesional. Pero entró un pibito y en dos partidos metió una asistencia y un gol, llega el representante. Que lo diga Tobías Andrada, que le hicimos dos contratos en seis meses. Tuvimos que venderlo porque teníamos que hacer frente a nuestro compromiso”, contó.
“De Tiziano Perrotta (delantero de Banfield) se está evaluando si se puede traer”, aceptó el dirigente. Sobre Matías Vargas, agente libre, contó: “Le hicimos una oferta salarial, no sé si le pareció mucho o poco. Le pedí que no se enojara porque es lo que puso Vélez de tope de salario”.
“Vinimos a Vélez a salvar al equipo del descenso. Lo hicimos y ganamos tres títulos”, recordó.











