Lo necesitaban los hinchas, lo necesitaban los jugadores y lo necesitaba el Ruso Rodríguez, volver a ser importante tras la lesión que lo alejó un año de las canchas. Lo necesitaba también Pedro Troglio, que en la última fecha había advertido que su ciclo podría tener un final cercano. Lo necesitaba todo Banfield, un motivo para volver a sonreír después de tantas frustraciones.
Porque disputarse un lugar entre los cuatro mejores de la Copa Argentina, ya de por sí, no era algo para nada menor. Pero para el Taladro y para Riestra, dos equipos lejos de la pelea por meterse en playoffs del Clausura y complicados en la lucha por la permanencia, el duelo adquiría aún más trascendencia. Ambos tenían la chance de dejar a un lado las tablas para hacer historia en el torneo federal, y el que logró hacerlo tras una tanda con suspenso a raíz de 13 penales muy bien ejecutados, fue Banfield.
Un partido muy disputado
La intensidad no faltó nunca en el Alfredo Benanger, lo que prácticamente no hubo fue juego. Porque ante el libreto que tiene aprendido de memoria el Malevo, aferrado a meter y jugar al límite, al Taladro se le hizo muy incómodo el partido, que si bien fue muy disputado, no resultó para nada vistoso, con la pelota más en el aire que en los pies y muchas imprecisiones de los dos lados.
El equipo de Pedro Troglio, aunque sin demasiadas luces, fue más en el juego, con Adoryan y Gómez triangulando e intentando hacer ancha la cancha, a contraposición del juego directo de los de Duró. Pero el que tuvo la eficacia fue el club de Bajo Flores, con un gol propio de su filosofía: en una salida rápida, Díaz puso una pelota al área que le quedó a Stringa para el 1-0.
En el comienzo del complemento, Abraham desbordó y metió un gran centro cruzado, Adoryan anticipó a Ramírez y, de tijera, puso la paridad en el marcador, hizo justicia a las situaciones que había generado su equipo y forzó la definición desde los 12 pasos.
La calidad que faltó en el partido sobró en la tanda, porque con 13 penales perfectamente ejecutados, todo se definió cuando el Ruso -que convirtió también su penal- le contuvo el remate decisivo a Quintana para que Banfield se quede con el festejo y el pase a semifinales, instancia que solo alcanzó en 2022. Ahora, el Taladro espera por Boca o Racing.













