Colgó los guantes. Mejor dicho, el pito. A los 47 años, el árbitro Ariel Penel decidió retirarse de la actividad profesional. Su último partido había sido el 25 de mayo en San Martín de Tucumán vs. Atlanta por la Primera Nacional.
Juez desde 2008, había llegado a Primera en septiembre de 2014. Dirigió más de 370 encuentros entre la máxima categoría y el Ascenso, pero nunca llegó a ser internacional.
A través de redes sociales, recibió el saludo de Miguel Scime, es director de árbitros de AFA. A continuación, el mensaje.
El mensaje de Miguel Scime, ex director de árbitros de AFA
Ariel Penel: la despedida de un muy buen árbitro
Hoy el arbitraje profesional despide del campo de juego a Ariel Penel, un árbitro que construyó una extensa y destacada trayectoria basada en la capacidad, la responsabilidad y el compromiso.
A sus 47 años, y después de más de una… pic.twitter.com/AwwGe0KiiC— Miguel Ángel Scime (@miguelscimeok) August 8, 2026
Ariel Penel: la despedida de un muy buen árbitro
Hoy el arbitraje profesional despide del campo de juego a Ariel Penel, un árbitro que construyó una extensa y destacada trayectoria basada en la capacidad, la responsabilidad y el compromiso.
A sus 47 años, y después de más de una década dirigiendo en la máxima categoría del fútbol argentino, Ariel deja una carrera que merece ser reconocida. Desde su debut en Primera División, en 2014, supo consolidarse como un árbitro confiable, equilibrado y respetado, afrontando partidos de alta exigencia en la Liga Profesional, la Primera Nacional y la Copa Argentina.
Pero una trayectoria arbitral no se mide solamente por la cantidad de partidos dirigidos. También se valora por la conducta, la preparación, la capacidad para superar dificultades y la huella que se deja entre compañeros, jugadores, entrenadores y dirigentes. En cada una de esas dimensiones, Ariel ha cumplido una muy buena tarea.
El retiro del arbitraje profesional no representa el final de su relación con esta actividad. Por el contrario, constituye el comienzo de una nueva etapa. Su experiencia, sus conocimientos y todo lo aprendido durante tantos años podrán seguir enriqueciendo al arbitraje desde otro lugar: como instructor, formador, asesor o referente de las nuevas generaciones.
Quienes dedicamos nuestra vida a esta profesión sabemos que el árbitro puede dejar el silbato, pero nunca abandona verdaderamente el arbitraje.
Querido Ariel: felicitaciones por la trayectoria construida y gracias por todo lo que le brindaste al fútbol argentino. Te deseamos el mayor de los éxitos en esta nueva etapa, con la certeza de que continuarás vinculado al arbitraje, ahora desde otro ángulo, transmitiendo tu experiencia y acompañando a quienes comienzan a recorrer este apasionante camino.
¡Hasta siempre en el campo de juego y bienvenido a una nueva etapa dentro del arbitraje!









