La historia, y un formato complejo por demás, decidieron que Estudiantes y Rosario Central vuelvan a verse las caras luego de meses de disputas de la línea de cal para afuera. Pero la Supercopa Internacional no le escapa al conflicto mediático. Desde el vamos, el hecho de que el Canalla se haya clasificado a la final en el Madre de Ciudades por ser Campeón de la Liga Profesional vuelve a encender la polémica.
La mecha se prendió el pasado 20 de noviembre. Con la fase regular del Torneo Clausura terminada, la AFA reconoció al equipo dirigido por Ariel Holan por ser el mejor equipo de la tabla anual con un título que, al menos reglamentariamente, no estaba en los planes. La entrega del trofeo se dio en el marco de una reunión de Comité Ejecutivo de la Liga Profesional en la que, según afirmó la casa madre, los representantes de los clubes aceptaron la decisión. Mucha tela se ha cortado desde entonces.
Estudiantes manifestó su disconformidad con el título de Central
Ese mismo día, la cuenta oficial del Pincha -club abiertamente enemistado con la gestión encabezada por Claudio Tapia– publicó: “El Club Estudiantes de La Plata comunica a sus socios, hinchas y a la comunidad que, en la reunión de Comité Ejecutivo de la LPF, no se realizó ninguna votación respecto al reconocimiento del título de Campeón de Liga 2025”. El comunicado expedido desde La Plata fue una declaración de guerra que inevitablemente repercutió en Arroyito.
El que devolvió la piedra fue Pablo Toviggino, tesorero de la Asociación del Fútbol Argentino, quien, tras una serie de insultos dirigidos hacia Juan Sebastián Verón, replicó en X: “Me olvidaba, sí se votó, por unanimidad con tu club presente en tu vicepresidente (Martín Gorostegui) “. Para terminar de caldear el ambiente, la normativa indicaba que el próximo rival de Central estaba obligado a reconocer al campeón con un pasillo. Tres días después, Estudiantes visitó el Gigante de Arroyito por los octavos de final del Clausura.
A los ojos del país entero, los dirigidos por Eduardo Domínguez se formaron para hacer el homenaje y le dieron la espalda a los futbolistas del Canalla. A los 31′ del primer tiempo, Edwuin Cetré marcó el solitario gol del triunfo por 1-0 y el equipo del Barba comenzó a darle forma al título que obtendría un mes después (en una apasionante final ante Racing). Pero el resultado fue anecdótico. Los focos no apuntaron al colombiano.
Las consecuencias que tuvo el pasillo-gate para Estudiantes
“No fue justo el pasillo de espaldas. Fue una falta de respeto, nosotros no pedimos nada”, recriminó Holan luego de la eliminación. Una postura que distó de la tomada por Ángel Di María, quien explicó: “Es cosa de ellos. Lo hicieron igual el pasillo, uno de los chicos nos dijo que lo iban a hacer, pero queda ahí”. Además, el Fideo reafirmó la postura canalla: “Nosotros no buscamos eso (el título), la realidad es que vino de los equipos grandes […] Nos sentimos campeones, pero no pensamos que esto podía pasar”.
Sin embargo, el pasillo-gate no pasó desapercibido en las oficinas de Viamonte 1366. El Tribunal de Disciplina de la AFA le abrió un expediente a los 12 futbolistas de Estudiantes po r “no respetar el protocolo de homenaje previsto en las resoluciones de la Asociación y que han sido publicadas en el Boletín Oficial”.
Con Rosario Central apartado de la disputa, la guerra siguió sumando episodios. Por un lado, la Comisión Directiva encabezada por La Bruja presentó una defensa en la que no solo aseguraron que sus jugadores no se presentarían declarar, sino que dejaron en claro que el gesto fue una orden institucional. Además, acusaron a la casa madre de modificar el Boletín 6.225 que especifica cómo debe ser el reconocimiento a los campeones.
Con ese panorama, el Tribunal sorprendió y suspendió por seis meses a Verón “para toda actividad relacionada con el fútbol” por infringir el Artículo 12 del Código Disciplinario. Independientemente de las implicaciones política que tuvo la medida, el tiempo pasó. El equipo del Barba eliminó a Central Córdoba, le ganó una histórica semifinal a Gimnasia en El Bosque y se consagró campeón en Santiago del Estero.
En el medio, ambos cambiaron de entrenador
Mientras tanto, en Arroyito se vivía una novela aparte. Un día después de la final del Trofeo de Campeones, en la que el Pincharrata le ganó a Platense y se clasificó para la Supercopa Internacional que disputará este sábado, Ariel Holan dejó de ser el entrenador de Rosario Central. Según informaron las redes oficiales del club en aquel entonces, las partes no llegaron a un acuerdo para renovar el contrato.
En enero tomó las riendas Jorge Almirón, en una jugada que rápidamente levantó cuestionamientos por parte de los hinchas. En La Plata, el 2026 también empezó con el pie izquierdo: con cinco títulos bajo el brazo, Eduardo Domínguez le puso punto final a su ciclo y emigró al Atlético Mineiro de Brasil. Fue reemplazado por Alexander Medina.
La rivalidad contemporánea -más vinculada a las oficinas que a la tribuna- se enfrió por un tiempo. Curiosamente, ambos se volvieron a ver las caras el 31 de mayo, por los 16avos de final de la Copa Argentina. La fiebre mundialista, que ya se encontraba en plena ebullición, opacó un duelo que prácticamente pasó al olvido. Con goles de Guido Carrillo, Tiago Palacios y Mikel Amondarain, Estudiantes le ganó a Rosario Central por 3-0.
Un mes después, el pasillo-gate sumó un capitulo más: el Tribunal de Arbitraje dio por cumplida la suspensión a Verón y, además, dejó sin efecto la sanción económica que le habían aplicado al club. Así, el fútbol los trae hasta acá. La Supercopa Internacional promete ser el epílogo de una historia que, a casi un año, sigue generando resentimientos.















