Llegó con la ilusión de tapar el bache que había dejado Gonzalo Montiel, pero finalmente fue el propio Cachete el que tuvo que hacer la obra. Ni siquiera la presencia de un entrenador que supo potenciarlo, Eduardo Coudet, le permitió levantar. Fabricio Bustos fue uno de los tantos jugadores marginados en River durante el último mercado de pases y por estas horas, con la gran mayoría de los integrantes de aquel listado ubicado en otros clubes, negocia la rescisión de su contrato con futuro incierto.









