Todavía queda un tiempo considerable por delante y San Lorenzo tiene partidos completamente definitorios para ver si se puede meter entre los ocho y, más complicado, si logra sacar pasaje para la Copa Sudamericana. Pero además, fuera de la cancha, también hay decisiones fuertes por tomar porque hay 17 futbolistas que terminan contrato a fin de año.
Claro que no todas las situaciones son iguales. En algunos casos ya hay charlas para intentar extender los vínculos, como ocurre con José Devecchi, Manu Insaurralde, Daniel Herrera y Nahuel Arias. El más complicado parece ser Insaurralde, con quien ya se intentó sin éxito tiempo atrás, mientras que con los dos juveniles, ambos en la etapa final de recuperación de sus lesiones, las conversaciones recién comenzaron.
Un caso totalmente particular es el de Nahuel Barrios, quien a fines de julio sufrió una lesión ligamentaria en su rodilla derecha, por lo que al margen de cualquier evaluación, el Ciclón está obligado a renovarle automáticamente…
Otra situación es la de Rodrigo Auzmendi, quien finaliza su préstamo y en Boedo deberían desembolsar u$s 4.000.000 para hacer uso de la opción de compra. Intentarán negociar con Querétaro de México, dueño de su ficha, pero no será nada fácil.
Por su parte, hay dos juveniles que hoy no entrenan con Primera debido a un castigo que les impuso el club, justamente por no querer firmar: Cristian Gallardo y Branco Salinardi: Ambos comparten representante con Lautaro Montenegro, quien se fue a Emiratos Árabes en conflicto por haber firmado un precontrato.
Ezequiel Cerutti, quien pronto recibirá el alta médica de la lesión ligamentaria que sufrió en marzo, es otro caso aún sin certeza. Hasta ahora no hubo charlas pero pesará la decisión del club y de lo que el delantero de 34 años pretenda para su futuro.
La nómina la completan Facundo Altamirano, Guzmán Corujo, Mathías De Ritis, Gonzalo Alassia, Gonzalo Abrego, Diego Herazo, Franco Lorenzón y Mauricio Cardillo… Salvo los dos uruguayos que vienen siendo titulares con Insua, los que podría darles alguna chance de seguir, el resto juegan casi nada y se irían.











