Instituto llenó de Gloria el clásico. La Gloria se quedó con el clásico cordobés, le ganó 3-1 a Talleres y se aferró todavía más a la punta de la Zona A. Aprovechó la expulsión de Álvarez Martínez, pegó dos veces en el arranque del segundo tiempo y, aunque la T descontó, terminó festejando en Alta Córdoba. Con 22 puntos, el equipo del Traductor Flores sigue mirando a todos desde arriba y también se mantiene en puestos de Copa.
El clásico venía parejo, aunque Instituto había sido el que más había buscado. Tissera tuvo un par, Luna también probó y la Gloria empezaba a inclinar la cancha. Le faltaba lo más importante: el gol. Hasta que llegó la roja y el partido cambió.
Alarcón, capitán de Instituto, venía cruzándose con Álvarez Martínez. Empujón va, empujón viene, el nueve de Talleres cayó en la provocación y respondió con un tremendo cabezazo. Darío Herrera no lo expulsó en primera instancia, pero Paletta lo llamó desde el VAR. El árbitro revisó la acción y cambió la decisión. Roja para Álvarez Martínez. Talleres, con diez.
Y ahí Instituto olió sangre.
La Gloria salió al segundo tiempo decidida a aprovechar la diferencia numérica. A los cinco minutos, Abregú ganó de arriba tras una pelota parada y dejó la pelota servida para Cerato. El volante apareció dentro del área y definió cruzado para el 1-0.
Y no tardó en llegar el segundo. A los 13 minutos, Diego Sosa ejecutó una pelota parada y Alarcón apareció en el área para meter el cabezazo del 2-0. Sí, el mismo capitán que había protagonizado el cruce con Álvarez Martínez. El que había quedado en el centro de la escena terminó poniendo la firma al clásico.
Parecía liquidado. Pero Talleres no se rindió. A los 20 minutos, Maidana apareció en el área y metió un cabezazo para descontar. 2-1. Y de repente, con un jugador menos, la T volvió a creer.
Instituto había hecho el trabajo más difícil y entonces bajó el ritmo. Dejó de atacar con la misma intensidad, empezó a administrar la ventaja y eligió cuidar lo que tenía. Talleres empujó, buscó el empate y obligó a la Gloria a jugar los últimos minutos con otra tensión.
Pero Instituto volvió a golpear y terminó de liquidar el clásico con el 3-1. La Gloria aprovechó los espacios que dejó Talleres en su búsqueda desesperada y cerró una noche que había empezado pareja y terminó con Alta Córdoba de fiesta.
Porque no fue solamente un triunfo: Instituto ganó el clásico, llegó a 22 puntos y se afirmó todavía más en la cima de la Zona A. Además, se mantiene en puestos de Copa. La Gloria tuvo su momento, pegó cuando tenía que pegar y después supo sufrir.
Instituto llenó de Gloria Alta Córdoba. Y también la punta.









