En una Primera Nacional donde la mayoría de los clubes hacen malabares para cerrar las cuentas a fin de mes y sostener planteles competitivos, Racing de Córdoba rompió el esquema. El equipo de Nueva Italia logró consolidar un modelo de gestión y vidriera exportadora del que difícilmente se encuentren precedentes cercanos en la categoría.
Y es que en apenas dos años y medio, la Academia cordobesa generó un circuito de ingresos récord mediante la venta de futbolistas propios, cerrando transferencias internacionales y acuerdos con equipos de Primera División.
Ventas millonarias para el Ascenso
El movimiento en las arcas del club cordobés comenzó a tomar forma a partir de rendimientos individuales que llamaron la atención de instituciones importantes. La transferencia más relevante en términos económicos fue la del juvenil de 19 años Julián Vignolo al Toulouse de Francia, concretada por 1.450.000 dólares, un número casi irreal para los parámetros habituales de la Primera Nacional.
A esa cifra se le sumó la salida del goleador Bruno Nasta a San Miguel por 420.000 dólares, una cifra inusual para un delantero de 33 años y aún más teniendo en cuenta que se fue a un rival de la categoría.
La lista de salidas no se detiene ahí: Leandro Córdoba, un juvenil del club, se transformó en refuerzo de Racing. El equipo de Avellaneda desembolsó 650.000 dólares por el 50% del pase, más la obligación de adquirir otro 30% por u$s 500.000 en caso de que juegue 15 partidos. Además, el 20% de los derechos económicos se los quedará el conjunto cordobés.
Hace menos de un año, el extremo jugaba en una Liga Regional de San Francisco. En Sportivo Devoto hizo 33 goles, ganó Apertura y Clausura y estuvo muy cerca de sumarse a la Reserva de Instituto. Finalmente se inclinó por Racing de Córdoba porque le ofrecía un primer contrato.
En total, las tres operaciones cerradas representan un ingreso bruto garantizado superior a los 2,5 millones de dólares, transformando al club en un ejemplo de desarrollo dentro del mercado.
El dinero que todavía resta por cobrar
Y los ingresos no paran en las transferencias ya firmadas, la ingeniería cordobesa contempla también montos pendientes que todavía no cobraron. Por un lado, la institución aguarda el ingreso de 150.000 dólares correspondientes a los derechos formativos de Joaquín Panichelli, una vez que el delantero partió rumbo al fútbol europeo desde River.
A su vez, el club debe recibir en los próximos días la suma de 160.000 dólares por una resolución judicial a su favor por el pase de Bruno Nasta a San Miguel. Este castigo al Trueno Verde llega luego de una deuda de 60.000 dólares que mantenía con la Academia cordobesa.
Por último, restan liquidar otros 60.000 dólares vinculados al mecanismo de solidaridad por la ficha de Damián Puebla, que fue vendido desde Instituto al FC Orenburg de Rusia.
Este caudal de ingresos no es casualidad, sino el reflejo de un buen trabajo con las juveniles. En una divisional donde el corto plazo suele devorarse los proyectos, Nueva Italia apostó por potenciar talentos, blindar su patrimonio y terminó negociando con clubes de alto nivel. El resultado está a la vista.














