Rosario Central había llegado a la igualdad por una genialidad de Ángel Di María. Y el propio Fideo puso en ventaja al Canalla sobre el cierre del primer tiempo, a través de un penal que generó polémica y una llamativa reacción del presidente de Estudiantes.
Fueron 12 minutos los adicionados en el colorido PT de la Supercopa Internacional y, en los instantes finales, Enzo Copetti le ganó la posición a Leandro González Pirez, quien provocó la caída del delantero y el posterior llamado del VAR.
Darío Herrera revisó la acción y con su dedo terminó señalando el punto del penal. Acto seguido, entre los reclamos de Alexander Medina y todo el banco del Pincha, la transmisión enfocó unos segundos a Juan Sebastián Verón, quien a modo irónico sonrió y efectuó una serie de aplausos.
Y claro, más allá de cualquier protesta o discusión generada en el área, Di María no se inquietó, definió cruzado y adelantó al cuadro rosarino en el marcador.
”Maltrataron a la gente y la impunidad que manejan para robarte es increíble. Innecesario, para esto nos traen hasta acá. Una puesta en escena ridícula”, posteó Verón en sus redes sociales minutos después y mientras se disputaba el complemento.













