Los números del arranque del ciclo Gorosito, otros casos y la experiencia similar que ya vivió :: Olé

Los números del arranque del ciclo Gorosito, otros casos y la experiencia similar que ya vivió :: Olé


El comienzo del ciclo de Néstor Gorosito en San Lorenzo está a la vista que no es bueno. Está clarísimo que hay condimentos externos que alteraron el presente y repercuten en la cancha, pero a los números negativos se le suma el golpazo que significó la derrota con Huracán en el clásico, en cancha propia, algo que solo había ocurrido una vez hace 25 años…

El debut de Pipo en su segunda etapa estuvo lejísimos de ser el soñado: Riestra lo eliminó por penales de Copa Argentina e inmediatamente después arrancó el Apertura perdiendo (sin merecerlo, es cierto) en la visita a Lanús. Tomó algo de aire en la segunda fecha al ganarle sin brillar a Gimnasia de Mendoza de local pero luego volvió a perder: en Santiago con Central Córdoba y el 0-2 con el Globo. En cinco partidos, un solo triunfo y cuatro derrotas…

La estadística tiene situaciones similares en las últimas décadas: la más lejana es la del Turco Asad (arrancó con un triunfo, tres empates y una derrota) y permaneció en aquel 2011 durante solo 18 partidos en el banco; la otra es más acá: el Gallego Insua asumió en mayo de 2022 y también ganó solo uno de los primeros cinco, aunque la diferencia es que no perdió ninguno de esos encuentros. Al final, duró casi dos años…

Es ineludible marcar que el deté no comenzó en un escenario de normalidad. Con una gestión que transitaba sus primeras semanas, el plantel trabajó dos semanas con un interino (Perazzo, quien se sumó con la flamante CD para el Dpto. de Fútbol) porque en el primer día de pretemporada Gustavo Álvarez pegó el portazo por desacuerdos con los dirigentes por los jugadores a marginar.

En el medio, claro, la situación económica del club que generó que los refuerzos lleguen con el torneo empezado y sin grandes inversiones. “Planes B o C”, los definió Gorosito en su presentación. Para colmo, Jhohan Romaña se fue por poca plata cuando arregló con León de México y Lautaro Montenegro, otro de los defensores que venía siendo titular, fue apartado por una situación similar.

Ojo, Pipo tiene experiencia, incluso ya pasó por esto en el Ciclón. En su primera etapa, en 2004, solo ganó dos de los primeros cinco (empató uno y perdió dos) pero luego se acomodó y terminó siendo el DT durante casi 50 partidos y más de un año. Pero más allá de ese pasado que lo tiene como ídolo cuervo, el sábado, en su cancha y ante Unión, tendrá una prueba de fuego. ¿Arranca o no arranca?