Es cierto que no se pudo acercar. Es cierto que le sucedió lo mismo por segundo partido consecutivo. Sin embargo, más allá del sabor agridulce que se siente, Deportivo Morón no se baja de la pelea y sigue su persecución a Ferro, con el objetivo de llegar a la final de la Primera Nacional.
El Gallo, una vez más, hizo fácil lo difícil. Edificó la victoria contra Almagro en el inicio del encuentro y, a partir de ahí, logró controlar el encuentro con muchísima mayor tranquilidad. El triunfo nunca estuvo en peligro ante un Tricolor que llegó a cuatro partidos sin poder sumar de a tres y dejó pasar una nueva oportunidad de meterse en puestos de Reducido de la Zona B.
Emanuel Iñiguez pisó el área con fuerza a los 8’ del primer tiempo para quebrar la resistencia de Esteban González. Y poco después, Franco Fagúndez sacó provecho de un buen pase filtrado de Juani Olivares para dejar un rival en el camino y asistir a Mateo Levato, autor del segundo. El 2-0, más que merecido para un equipo que jugó sin pensar en lo que pasaba en Caballito y con una concentración ejemplar. ¿Almagro? Poco y nada.
Así, Morón, que debe el postergado vs. Central Norte, se mantiene a cinco unidades de Ferro.











