Lo sigue a toda costa. Lo sigue de cerca por Joaquín Zappacosta. Lo tiene entre ceja y ceja. Lo tiene ahí nomás y sueña con continuar aproximándose. Deportivo Morón se quedó con un triunfo vital ante San Miguel y, por la igualdad de Ferro, se arrimó a cuatro puntos de lo más alto de la Zona A de la Primera Nacional.
El Gallito pisó fuerte en el Nuevo Francisco Urbano y, luego de las dos pardas al hilo como visitante (2-2 con San Telmo y 0-0 con Central Norte), recuperó la sonrisa ante su gente. No fue sencillo, tuvo que trabajar muchísimo y debió superar varios obstáculos para dejar los tres puntos en casa.
Después de un primer tiempo atravesado por los errores arbitrales de Felipe Viola (no le dio un claro penal al local y le anuló mal un gol a la visita, Morón contó con la fortuna del gol en contra de Dixon Rentería para abrir el partido. Sin embargo, poco más tarde, Leandro Desábato sacó provecho de una pelota perdida en el área local para empatar de manera parcial para un Trueno Verde no levanta (sumó su tercera caída consecutiva).
Y cuando parecía que el Gallo volvía a alejarse de la punta, Joaquín Zappacosta apareció para darle la victoria y arrimarse.











