Que en el fútbol argentino haya extranjeros no es ninguna novedad. Toda la vida, los planteles de los equipos se llenaron de uruguayos, colombianos, paraguayos, chilenos o hasta ecuatorianos. Pero también hay otros forasteros que llegan a estas tierras y, a pesar de no tener nada que ver con el deporte del país, terminan siendo un argentino más. Y Peter Camara sabe bien de eso.
Llegó a Argentina a los tres años desde Haití y se asentó en Córdoba, donde hizo toda su vida. Allí dio sus primeros pasos en el fútbol y, luego de lucharla en las juveniles de varios clubes de la provincia, el extremo hizo méritos y la CD de Racing le ofreció su primer contrato profesional. En diálogo con Olé, Camara contó su llegada al país, repasó sus comienzos en el fútbol y hasta se animó a responder de qué nacionalidad se siente parte.
Peter Camara con Olé
-¿Cómo fue tu llegada a Argentina?
-Llegué a Argentina cuando tenía 3 años, junto con mis dos primos: Rony, que es el más grande, y Amy, que es el más chico. Yo soy el del medio. Como vine siendo muy chico, prácticamente crecí acá y Argentina terminó siendo el lugar donde me crié y donde hice toda mi vida.
-¿Cómo fueron tus inicios en el fútbol? ¿Ya jugabas en Haití?
-Al fútbol empecé a jugar acá en Argentina. De chico jugaba mucho en la plaza con mis amigos y siempre me gustó muchísimo. Después tuve un profesor de Educación Física, Diego Jalil, que tenía una escuelita de fútbol y les dijo a mis papás que me llevaran porque veía que me gustaba y que podía andar bien. Así fue como arranqué en una escuelita que se llamaba Las Liebres. Después pasé a jugar en Barrio Parque y, en 2021, llegué a Instituto, donde jugué en AFA. Este año tuve la oportunidad de arrancar en Racing y estoy muy contento por este nuevo paso.
-¿En qué clubes jugaste?
-Mis primeros pasos fueron en Las Liebres, después pasé por Barrio Parque y en 2021 llegué a Instituto, donde tuve la posibilidad de jugar en AFA y seguir formándome como jugador. Este año arranqué en Racing, que es un paso muy importante para mí y donde estoy tratando de aprovechar cada oportunidad para seguir creciendo.
-¿Qué significa Córdoba en tu vida?
-Córdoba para mí es mi hogar. Me crié acá, hice toda mi vida acá y tengo a mi familia y a mis amigos, así que es un lugar al que le tengo muchísimo cariño. Más allá de haber nacido en otro país, siento que Córdoba es mi casa porque fue donde crecí, donde aprendí muchas cosas y donde fui construyendo mi vida.
-¿Te sentiste integrado desde el primer minuto?
-Sí, gracias a Dios nunca tuve ningún problema desde lo social. Siempre me sentí integrado en los lugares donde estuve y nunca sentí que me dejaran de lado por venir de otro país. Creo que también ayudó mucho que llegué de muy chico y pude crecer compartiendo todo con gente de acá.
-¿Te costó adquirir las costumbres argentinas?
-No, la verdad que no. Como llegué siendo tan chico, las fui adquiriendo prácticamente sin darme cuenta. Crecí con las costumbres argentinas, fui a la escuela acá, hice amigos acá y me fui acostumbrando a la forma de vivir y de hablar. Por eso hoy hay muchas cosas de Argentina que siento completamente propias.
-¿Qué significa haber firmado tu primer contrato? Es un pasito más para cumplir el sueño de llegar a Primera…
-Firmar mi primer contrato profesional es un sueño para mí. Es algo que siempre quise desde chico y que durante muchos años trabajé para poder conseguir. Sé que es un paso muy importante, pero también que todavía queda mucho camino por recorrer. Ahora quiero seguir trabajando y aprovechando las oportunidades para poder cumplir el sueño de jugar en Primera.
-¿Cómo te llevás con el grupo?
-Me llevo muy bien con mis compañeros. Tenemos un buen grupo, estamos muy unidos y todos tiramos para el mismo lado. Eso es importante porque, más allá de lo futbolístico, pasar tanto tiempo juntos hace que haya una buena relación afuera de la cancha también. Creo que tener un grupo así ayuda mucho dentro del campo.
-¿Y con los rivales? ¿Alguna vez tuviste algún problema de racismo o lo llevás con calma?
-Siempre puede llegar algún insulto durante un partido, porque es algo que pasa en el fútbol, pero yo no me lo tomo como algo personal. Trato de verlo como un insulto más de los que le pueden decir a cualquier jugador y seguir concentrado en el partido. A mí nunca me afectó ni me generó un problema. Por ahí, la que se enoja más cuando me insultan es mi mamá, que lo vive desde afuera y se pone más nerviosa que yo.
-¿Hablás con Kiki Ramos?
-No, con Kiki no hablé nunca, la verdad. Pero sé que tiene una historia parecida a la mía y que también tiene ese vínculo con Argentina, así que conozco un poco su historia. Estaría bueno algún día poder hablar con él y compartir experiencias, porque seguramente tenemos varias cosas en común.
-Hoy, ¿te sentís más argentino o haitiano?
-Hoy me siento más argentino porque acá fue donde aprendí todo. Si bien tengo mis raíces haitianas y estoy orgulloso de ellas, prácticamente toda mi vida la hice en Argentina. Acá crecí, hice mis amigos, aprendí a jugar al fútbol y fui formando mi personalidad, así que Argentina ocupa un lugar muy importante en mi vida.













