Cuando se encontró coqueteando con el abismo, como tantas veces le había pasado con Costas, Racing mostró reacción. En el momento más difícil de la gestión Milito. Cuando la tabla anual del torneo local lo muestra 22°, hasta el momento la peor temporada de los últimos 30 años, la Academia tomó aire con un triunfo que pocos esperaban. Fue a San Luis para jugar el mejor partido del ciclo Vojvoda, eliminar al último campeón del fútbol argentino y avanzar a los cuartos de final de la Copa Argentina, ya convertida en una auténtica Champions League para un equipo que sabe que está obligado a ganarla por dos motivos: salvar la temporada y conseguir un milagroso pase a la Copa Libertadores.
Al día de hoy, y después de más de una década jugando copas internacionales deforma consecutiva, la Academia se está quedando afuera de absolutamente todo. De ahí la importancia que tomó esta Copa Argentina, un torneo que siempre le costó y que nunca pudo ganar.
No es casualidad que el Racing de Vojvoda haya mostrado su mejor versión cuando pudo, al fin, poner en cancha desde el inicio a dos refuerzos que nutren un mediocampo que había perdido mucha presenci a. Leonel Pérez y Gastón Lodico se metieron por un lento Kranevitter y un inexperimentado Tello. Y el cambio se notó.
La Acadé fluyó como hacía rato no fluía. El gol a los tres minutos fue consecuencia de un inicio a puro toque, que terminó con un centro de Maravilla para Conech ny, que de cabeza es implacable: de los seis goles que tiene en Avellaneda, cuatro fueron testazos. El 1-0 tempranero le hizo bien. Le dio tranquilidad y confianza. El grito, que se le había atragantado ante Banfield (tercera derrota al hilo en el Clausura), brotó como agua cristalina en el desierto. Se gritó, claro que se gritó. Pero lo más positivo para un Racing herido fue que lo pudo sostener.
Con Leonel Pérez con mucha presencia hasta que se fue cansando, un Lodico recuperador, Ortegoza vertical y Miljevic cerebral, la Academia acorraló aun Belgrano sorprendido. Antes de los 20’ se pudo poner 2-0, pero el zurdazo de Ortegoza dio de lleno en un palo. Y después, justo antes del descanso, un offside milimétrico de Miljevic anuló el gol de Maravilla. Quizás esta haya sido la única mancha en la tardecita de San Luis. El goleador, que tanto necesita su equipo, no pudo gritar. Pero su partido, solidario y voluntarioso, fue bueno. Ahora deberá estar parado dos fechas más por el campeonato, pero eso será problema para a partir de hoy. la angustia le dio paso a la tranquilidad… Al menos por un ratito.
De cara a lo que viene, nada menos que Boca, el Racing de Vojvoda dio un paso importante hacia adelante. Se animó a jugar un partido de palo y palo con Belgrano. Y lo sometió. Cuando sufrió, Cambeses apareció. Y también tuvo suerte, como en el final cuando el empate de Uvita Fernández fue anulado vía VAR por un adelantamiento mínimo del delantero.
Fue un triunfazo para seguir con vida en la prioridad que le quedó a Racing en este segundo semestre. El rival saldrá nada menos que entre Boca y Vélez, ya metido entre los mejores ocho. La Academia dio el golpe.










