A Racing le cuesta todo y se desangra. Ya no le quedan excusas. Las estadísticas no mienten: está último en la Zona B del Torneo Clausura. Tampoco puede maquillar las derrotas por ausencias: anoche, por primera vez, Vojvoda tuvo a todo el plantel a disposición. Vaya paradoja, cuando más variantes tuvo, el director técnico peor las aprovechó.
Desde apenas empezado el partido, el planteo inicial de la Academia hizo agua. Por primera vez en su corto ciclo, Juan Pablo prefirió apostar por el desequilibrio externo que por la acumulación de pases en zona media para avanzar en bloque con tenencia de pelota. Resultado: a la media hora ya iba perdiendo, Cambeses había atajado un penal, los hinchas cantaban “movete, Racing, movete” y el DT tuvo que hacer dos cambios en el primer tiempo para despertar a un equipo que no tenía pulso. Pocas veces visto.
La lectura, sin embargo, no fue buena. Si bien es cierto que entre los cambios y la charla en el entretiempo la Academia reaccionó, Vojvoda no entendió jamás que el partido lo perdía en el medio, siempre en inferioridad numérica porque jugaba con casi tres delanteros que no tenía retroceso.
Atlético jugó un primer tiempo de alto vuelo. 45 minutos perfectos. Entre Godoy, Tesuri, Laméndola y Nicola manejaron el partido a puro toque. Racing quedaba en ridículo. Ortegoza corría de acá para allá, llegando tarde (penalazo a Galván) y dando mal casi todos lo pases. Leonel Pérez, a su lado, se desdibujaba y Conechny no tocaba la pelota. Miljevic intentaba, por eso fue muy extraño verlo salir sorprendido a los 30 minutos. Todo era caos. El local se quedó sin conductor, pero ganó en movilidad y aprovechó a un Atlético que en la segunda mitad se replegó más de lo debido. Con más empuje que ganas, la Acadé mejoró.
Cuando la cosa va mal, y no sale nada, la suerte tampoco aparece. Racing por cómo terminó decantando el partido, no lo debió perder. De tanto ir, y ya con un Vergara que le dio más vértigo en lugar de un apático Conechny, Leonel Pérez puso el 1-1 aprovechando un rebote dentro del área chica. El ex Huracan, ya solo de volante central, se comió la cancha. Quitó, distribuyó y adelantó a su equipo.
Lo pudo ganar la Academia y cortar la sangría con un golazo de Toto Fernández llegando al minuto 40, pero Echavarría anuló el derechazo por una mano previa de Maravilla Martínez que las imágenes dejaron más dudas que certezas. Era un empate que servía de poco pero que al menos paraba la hemorragia. Pero no… Cuando la cosa viene torcida, la última jugada se convierte el gol. Llegando a los 50’, Ruiz Rodríguez empujó al gol y el VAR terminó confirmando que estaba en posición lícita.
Ahí nomás, con dos minutos restantes en el reloj, el Cilindro volvió a cantar en contra e insultar a Diego Milito. Al presidente, aun con el plantel ya completo, se le sigue recriminando por otro mercado de pases en donde perdió jerarquía y no se reforzó en posiciones claves, especialmente para pelear un puesto con Maravilla Martínez, quien jugó un partido voluntarioso pero que sigue lejos de volver al gol.
Último, y cada vez más lejos de protagonizar, lo único que mantiene con vida a la pésima temporada de Racing es la Copa Argentina. Lo espera Boca, pero mientras tanto hace papelones en el torneo y está último.
Lo mejor del Racing vs Atlético Tucumán por el Clausura
Lautaro Godoy colocó un muy buen remate para estampar el 1-0 frente a Racing en el Cilindro. @cami.corrales

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