River golpeado: cronología de desaciertos que ya salpican a las tres patas del club :: Olé

River golpeado: cronología de desaciertos que ya salpican a las tres patas del club :: Olé


El desgarro de Marcos Acuña no hizo más que exponer lo que es River en la actualidad: el principal reemplazo del campeón del mundo en el plantel es un marcador central de 20 años (Facundo González) que, si bien ya jugó como lateral izquierdo, ese no es su puesto natural. Mientras tanto, Matías Viña, mundialista con Uruguay y que llegó hace apenas seis meses para ser competencia del Huevo, se entrena en el predio de Cantilo junto con los borrados. Apenas un ejemplo de la cronología de decisiones cuestionables en Núñez que, además de los jugadores y a Eduardo Coudet, ya salpica a los que marcan el rumbo futbolístico de la institución.

A pesar del dolor por la derrota frente a Belgrano en la final de Córdoba, River había cerrado un muy buen primer semestre del año. Y más si se lo compara con el resto de los grandes: Boca, eliminado en fase de grupos de la Libertadores y afuera en el Apertura, en la Bombonera, ante un Huracán que terminó con nueve; Independiente afuera en octavos del Apertura; Racing y San Lorenzo no pasaron la primera ronda de la Sudamericana, mientras que el equipo del Chacho clasificó primero en la Copa sin pasar sobresaltos y llegó a la final del torneo, cuando el año había comenzado con la salida de nada menos que Marcelo Gallardo detonado por malos resultados.

Por eso, aquella declaración del presidente Stefano Di Carlo el 1° de junio, en la que anunció la salida de “15 jugadores” y su inmediata instrucción al flamante director deportivo, Pablo Longoria, para que comenzara el proceso de salidas, se convirtió hoy en un búmeran que termina volviéndose contra la propia directiva, debido claro a los malos resultados. Casi dos meses después de aquella frase, nueve de esos jugadores continúan entrenándose en un predio aún en construcción (Kevin Castaño sigue en Colombia), convirtiéndose en uno de los focos que, sumado a los magros resultados, afectan la paz institucional y deportiva. Porque River pierde y los marginados, que en un momento favorable pasarían totalmente inadvertidos, entraron también a ocupar el centro de la escena.

¿Alguno sería solución para esta crisis? Por lo demostrado en el primer semestre seguramente no, pero las fotos dentro del container donde se cambian y donde fueron visitados por Acuña y Santiago Beltrán (en respaldo a sus compañeros) más las formas de la CD a la hora de separarlos exponen una decisión que de momento no redujo de manera considerable el gasto en la masa salarial del plantel y a la par que aumentó el malestar general tanto para dentro como para fuera del club. ¿Dónde queda el slogan “River es familia” si hay chicos como Ian Subiabre, que está en el club desde Infantiles, cambiándose en un cointainer? ¿O Germán Pezzella, un campeón del mundo surgido del semillero por el que el club en 2022 inflaba el pecho al consagrarse en Qatar?

Así como las famosas tres patas del fútbol tienen su responsabilidad en los éxitos, también la tienen cuando la mano viene torcida. Los jugadores son responsables por ser los que patean; Eduardo Coudet es responsable por armar el 11 y, tal como lo reconoció, por no poder encontrarle la vuelta al funcionamiento; pero la dirigencia también es responsable con decisiones que aportaron a este presente como la pretemporada en Alicante, donde fueron 19 jugadores de los cuales 15 eran de campo. La escasez obligó al entrenador a tener que sumar a pibes de la Reserva desde Buenos Aires para completar el banco de suplentes en el amistoso ante Flamengo, sin poder organizar un 11 vs.11 durante la estadía.

Coudet, preocupado en La Plata. Fotos: Emmanuel Fernández.

Refuerzos tardíos y desajustes en el plantel

El calor europeo y la tranquilidad de la Finca Resort se esfumaron en el viaje a Salta. La increíble eliminación de la Copa Argentina contra un Aldosivi, que todavía no ganó en el torneo local en lo que va de 2026, incluyó los debuts acelerados de Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré. Porque el mercado “agresivo” fue tardío, el contexto obligó a Nicolás Otamendi a ponerse la cinta de capitán y debutar sin descanso post Copa del Mundo y Ángel Correa se calzó la 10 e hizo su estreno ante Barracas con solo un entrenamiento y a menos de 48 horas de haber llegado desde México, donde no hizo pretemporada.

Y para colmo, ahora Coudet pidió “tres o cuatro refuerzos” más a horas del cierre del mercado. Desajustes llamativos en una estructura de fútbol como la de River, con nombres como los de Enzo Francescoli y Pablo Longoria, de reconocida trayectoria en Europa, sumado recientemente al club.

Pablo Longoria. Pablo Longoria.

En un plantel que tiene menos piezas que el anterior y que, encima, luce desbalanceado, con muchos jugadores con características similares y la falta, por ejemplo, de volantes generadores de juego, haber gastado más de 30 millones de dólares -que serán varios más- en el mercado actual no asoma como solución inmediata. En los últimos tres partidos, River ni siquiera completó los 23 citados (al banco contra Gimnasia, por ejemplo, fueron diez en lugar de 12) y la institución sumó otra desprolijidad con Juanfer Quintero.

La polémica salida de Juanfer Quintero

La salida del 10 y capitán terminó para muchos en un -10. La grieta se abrió entre los fanáticos del autor de uno de los goles más importantes de la historia del club, entre los que bancaron su decisión de salir y le apuntaron a Coudet por no darle más minutos, y los que recuerdan sus anteriores partidas del club, con polémicas y metodología similar. Lo concreto es que, más allá de que River se ahorra un sueldo que finalizaba en diciembre de 2027, el equipo perdió a un jugador cuyas características hoy no tiene otro en el plantel y la rescisión dejó al club sin la chance de recuperar ni un centavo de los más de dos millones de dólares invertidos para su regreso con Gallardo.

Esa situación también incluyó un cortocircuito entre el Chacho y el presidente. Porque el colombiano, desde Miami, desmintió a un entrenador que lo esperaba el “jueves” y trató de “amigo” a Di Carlo por extenderle su licencia antes de la rescisión del contrato. Chispazo que también quedó en evidencia cuando el técnico dijo que los borrados fueron “una decisión del club, institucional”, más allá de que horas después desde Núñez se expandió la versión de que justamente esa frase había sido consensuada por la CD para quitarle peso de encima al Chacho.

Di Carlo y un fuerte mensaje que no trajo el efecto esperado.Di Carlo y un fuerte mensaje que no trajo el efecto esperado.

El caso del tercer arquero es otro punto que se señala como una planificación fallida. Franco Jaroszewicz tenía vía libre para emigrar y finalmente en el club dieron marcha atrás al revisar la lista de la Sudamericana. ¿Qué pasó? Sin Franco Armani, quedaron Beltrán, Centurión y el joven de la Reserva como arqueros disponibles. Entonces, ante la posibilidad de hacer cinco modificaciones en la nómina para octavos (uno de los refuerzos ya quedaría afuera), finalmente decidieron mantenerlo y así no quemar una modificación.

En la previa de un partido ante Central que, si bien es la tercera fecha, s e jugará con un clima tenso en el Monumental, que el 44% de los más de 21 mil votantes de una encuesta Olé sobre quién es el responsable del mal momento de River haya elegido a la dirigencia por encima de los jugadores (22%) y de Chacho Coudet (34%) es otro signo de que el malestar en Núñez ya incluye también a las tres patas…

Así viene la encuesta Olé