Sigue de mal en peor. Sin un piso que haga que se de cuenta del tobogán por el que sigue bajando, River continúa acumulando malas y esto se refleja en los flojísimos números del equipo de Eduardo Coudet en este semestre. Y es que no solo las cinco derrotas al hilo -seis en el ámbito local, si se cuenta la final con Belgrano- son las cifras que no cierran por ningún lado para el Millonario: lleva un solo gol, no convence desde el juego y acumula un sinfín de errores no forzados en lo defensivo.
Estas seis caídas consecutivas por torneos AFA dejan como saldo la peor racha de derrotas de River en el profesionalismo, ya que entre 1905 y 1906 había perdido 13 partidos seguidos. A su vez, afectan directamente a Coudet, quien se convirtió en el segundo DT en la historia del club en perder cinco partidos seguidos, algo que había sucedido con José Manuel Vázquez en 1982.
A esta flojísima racha, que ubica al CARP en el último puesto de la tabla en el Clausura y que ya lo tiene out de la Copa Argentina -por el 3-1 sufrido frente a Aldosivi en los 16avos de final-, se le suma el poco poder de fuego que mantiene el equipo del Chacho. En estos cinco duelos, el CARP tuvo apenas un gol y remató 19 veces al arco, lo que expone un sorprendente promedio de 3,8 disparos entre los tres palos por partido.
La estadística de los goles es aún más decadente si se hace foco en el torneo, donde el Millonario no logró convertir en ninguno de los cuatro partidos que disputó y se mantiene como el único equipo que no hizo goles en este Clausura, algo que toma mayor valor al ver que 20 de los 30 equipos llevan disputados tres encuentros.
Por esta falta de contundencia en ataque y los cuatro goles que ya lleva recibidos en el campeonato, el CARP también aparece como el segundo equipo con peor diferencia de gol. Arriba de Platense, que tiene -5, el equipo del Chacho aparece con un tétrico -4 en la DG.
Esto también explica el mal número del equipo de Núñez en los partidos que arranca perdiendo. Con sus cuatro 0-1 consecutivos, River estiró una racha de 29 encuentros consecutivos sin lograr remontar un partido. De estos 29 que arrancó perdiendo, 21 terminaron en derrota -algo que sucedió en estos cinco partidos del semestre- y ocho finalizaron en empate. El último partido que el CARP remontó se jugó en 2024, cuando Marcelo Gallardo todavía era el entrenador, y terminó con un 3-2 frente a Instituto por el Clausura.
Los errores forzados, otro dolor de cabeza
Otra faceta que expone a River y a su funcionamiento es la gran cantidad de errores no forzados que comete en los goles que recibe. Sin ir más lejos, el tanto con el que Ignacio Russo le amargó la noche en Victoria llegó desde una pérdida de Aníbal Moreno en la última línea, con la que dejó al punta de Tigre mano a mano.
Yendo más atrás en el tiempo, aparece el partido frente a Rosario Central, donde el Canalla le ganó con un gol en contra de Nicolás Otamendi; el triunfo de Barracas en el Monumental, en el que el Toro Morales convirtió tras un flojo rebote de Santiago Beltrán; y la eliminación con Aldosivi por Copa Argentina, noche en la que Lucas Martínez Quarta falló en el 1-0 y el joven arquero volvió a dejar un rebote en el área para que le conviertan -en el 3-0 del Tiburón-.













