Saúl Laverni: por qué cree que los jueces de línea podrían desaparecer de acá a diez años y su recuerdo del famoso Estudiantes – Gimnasia :: Olé

Saúl Laverni: por qué cree que los jueces de línea podrían desaparecer de acá a diez años y su recuerdo del famoso Estudiantes – Gimnasia :: Olé


Saúl Laverni tuvo una carrera como árbitro con múltiples episodios polémicos, p ero quizás el más recordado haya sido aquel 1-1 entre Estudiantes y Gimnasia La Plata en 2013, donde un relator partidario del Lobo lo tildó de “ladrón” y dejó para siempre la frase “Laverni ladrón”. Ahora, ya con casi diez años fuera del arbitraje, habló y recordó ese día pero, también, reflexionó al respecto del avance de la tecnología y por qué cree que esta podría hacer desaparecer, de acá a diez años, a los jueces de línea.

En diálogo con el programa Fútbol con Escalas en DSports Radio, Laverni se refirió a la utilización del VAR en el reciente Mundial: “Para mi gusto hay determinaciones que son muy VAR-dependientes, es muy invasivo y se ha visto en el Mundial. El compromiso arbitral se disminuyó bastante“.

Y mencionó que, a su entender, estos avances en la tecnología harán desaparecer a los jueces de línea, ya que todo quedará en manos del VAR: “Para los próximos Mundiales creo que habrá una tendencia de eliminar a los árbitros asistentes. Hoy ya te avisan cuando te equivocas de lateral, está también el delay de bandera. Hay que tener mucho cuidado con eso: de acá a 10 años pueden llegar a desaparecer“.

El árbitro en el Mundial entraba con una cámara, el spray, un micrófono para hablar con el estadio, los auriculares para hablar con el VAR… a este paso se convierten en Terminator“, agregó.

“Esto de las reglas nuevas es una compensación temporal. Por un lado agiliza y por el otro se toma con más lentitud: se acelera desde el lado del juego y en el VAR se retrasa. A mí me parece que lo de la agilidad está bueno: los jugadores se hacen los lesionados, te demoran los saques. Puesto en práctica se vio que resultó ser un cambio positivo“, añadió.

También brindó su opinión respecto a la expulsión de Breel Embolo, delantero de Suiza, ante la Selección Argentina en los cuartos de final, que causó polémica luego de que la IFAB (el ente que regula y define las reglas del fútbol) emitiera un comunicado hace unos días para informar que estuvo mal echado, una opinión con la que la FIFA no estuvo de acuerdo y que llevó a que publique también un comunicado al respecto para defender al equipo arbitral de aquel día.

La IFAB informó en su comunicado número 34 que se había utilizado erróneamente la regla de confusión de identidad en el caso Paredes-Émbolo.

Para Laverni, como para la IFAB, Embolo estuvo mal echado: Embolo estuvo mal expulsado. La regla no habla de que busques una falla en el rival, tiene corregir el error de identidad. Le tendría que haber dicho ‘mire Paredes, usted no tiene amarilla’ y listo”.

Saúl Laverni. (Foto: Hugo Pascucci)

El recuerdo de Laverni sobre Gimnasia – Estudiantes

En un clásico disputado en septiembre del 2013, Gimnasia se imponía 1-0 ante Estudiantes pero, a los 13′ de la segunda mitad, Jorge Luna, del Pincha, intentó filtrar un pase al área y la pelota impactó en el hombro derecho de Facundo Oreja, del Lobo.

De inmediato, Laverni hizo sonar el silbato y le mostró la amarilla a Oreja, quien ya estaba amonestado, y en consecuencia la roja, para echarlo por considerar que había sido mano. Eso derivó en el viral relato del periodista partidario de Gimnasia, Alberto Raimundi, quien gritaba desesperadamente desde una cabina “Laverni ladrón”. De ese tiro libre, provino el empate de Estudiantes, para el resultado final 1-1.

Para Laverni, hasta el día de hoy, su decisión fue correcta: “El Gimnasia – Estudiantes fue el partido que más me insultaron. Encima ese día no me equivoqué: esa jugada polémica, en ese momento, no era mano“. Hace dos años, también había dicho lo mismo en otra entrevista: “Antes era mano porque corta un avance prometedor y es amarilla. Hoy no es mano por la regla que cambió en 2021 y se cobra mano a partir del bíceps para abajo. Pero en ese año que se jugó el clásico fue mano”.